En las redes

Cuando empiezas a crear un negocio ves que tienes que estar en Internet y cuando tuve la página web me percaté que también tenía que estar en las redes sociales. Hasta aquí todo muy bien, pero ya vi que se me iba a generar trabajo. Hace unos meses ya escribí un post sobre las redes donde decía que me parecían imprescindibles aunque a la vez eran unas ladronas de tiempo importantes. Y como tengo cierta obsesión con los seguidores y la presencia de la tienda en la red, he decidido que haré una colaboración cada mes, para darme más visibilidad y conseguir crear una comunidad y, de paso, incrementar las ventas. Empecé el mes de julio haciendo un concurso, bien, lo hizo la influencer, yo me dediqué a ver como funcionaba. Como que fue bastante bien, el mes de agosto hice otro, donde conseguí una subida de seguidores importante y me gustó la repercusión. Fue un concurso a dos bandas donde tuve una participación más activa y me divertí un montón. A partir de aquí, ya se me ofrecieron dos influencers más para colaborar, se ve que el mundo 2.0 es pequeño y que la gente se conoce,si ven que quieres trabajar con ellos te buscan como cliente. Ahora tengo pendientes un par de acciones durante octubre y noviembre que si me seguís en las redes (hombreeee, estáis tardando) ya veréis de qué se trata. Me falta pensar qué haré en diciembre (cuando la tienda cumpla dos años) y ya tengo el año resuelto (en cuanto a las redes, claro!)

La confección en la India

En un país como la India, del que recibes impactos a cada momento, el tema de la confección no podía ser diferente. Aunque ya me habían informado de las tiendas y talleres que me podía encontrar me llamó mucho la atención el hecho de que los que se dedican a la confección son todos hombres. De hecho, los que están de cara al público en las tiendas textiles también lo son. Hay pequeños talleres que tienen unos cuantos modelos colgados en el exterior y que te lo hacen a medida en muy poco tiempo. Yo me compré una chaqueta y como comenté que me la veía larga me dijeron que en media hora me la arreglaban o que si prefería otra tela me la hacían en tres horas. Eso es rapidez. Todos tenían máquinas de coser y me llamó mucho la atención que las tienen de todo tipo: mucha máquina Singer de estas a pedales como las que tenían nuestras abuelas; máquinas Singer a pedales, pero adaptadas al motorcillo eléctrico y después máquinas eléctricas como la que tengo en la tienda. También hay tiendas más grandes, pero que también cuentas con un taller para hacer los arreglos rápidamente y eso me gustó mucho. Es mucho más práctico este sistema que el que usamos nosotros, una tienda de venta y otra de arreglos.
En fin, que me encantó ver como funcionan mis colegas textiles a seis mil kilómetros de casa.

El retail en India

Este septiembre hice un viaje a Índia y aunque era vacional, he aprovechado para hacer unas compras para la tienda y también aproveché para visitar una fábrica téxtil en la ciudad de Agra (la ciudad del Taj Majal). Cuando hablamos de fábricas en Índia nos esperamos las que vemos en los reportajes, fábricas masificadas con horarios infernales y que trabajan para grandes firmas low cost. No hace falta decir que esta fábrica no tiene nada que ver con este tipo de producción.
Pedí el contacto a Tiralahilacha, una de las firmas que tengo en la tienda que tienen su producción en Índia bajo los estándares de comercio justo y me facilitaron la dirección de Kishor Garments. Concerté una cita por mail y concretamos que haría una visita cuando estuviera en Agra. solamente llegar a la fábrica en la misma puerta tienen un cartel donde indican que en esta fábrica no hay trabajo infantil. Es curioso que lo tengan que hacer constar, que es lo primero que te choca cuando entras. Una vez dentro, nos hicieron una visita guiada por todos los departamentos: vimos control de calidad de los tejidos, patronaje, producción, control de calidad de piezas acabadas y embalaje. Aunque hay diferencias con las fábricas que tenemos aquí, me gustó lo que vi. Tratan a su personal de manera correcta, los horarios son respetuosos y reciclan el 80% del agua que usan. Lo que más me gustó es que la empresa ya tiene 30 años de antigüedad y que su fundadora es una mujer (toda una heroicidad en India) que ahora cuenta con tres fábricas en el país. Inició esta aventura para dar trabajo a las mujeres y que de este modo tuvieran independencia económica. Hay que destacar que en ese país los hombres son los que se dedican a la confección en gran medida, así que este proyecto es importante en muchos aspectos. Salí muy contenta de ver que muy lejos de casa hay gente que cree en proyectos que sobre el papel son muy complicados, pero que con tenacidad y mucho trabajo detrás llegan a buen puerto.

Morros

En otros posts ya he comentado alguna vez las situaciones que se dan cuando estás de cara al público, que hay fenómenos paranormales, por decirlo de alguna manera, que me pasan últimamente, y es que la gente que viene a las segundas rebajas y que como no encuentran su talla, se enfadan. Y se enfadan conmigo. Y que no se me ocurra decir que está destallado precisamente porque estamos al final de las rebajas, que aún se enfadan más. Si quieres una pieza de ropa, ven a principios de temporada donde encontrarás todas las tallas, pero, claro, no está rebajado. Entonces la moralidad es la siguiente: o se viene a principio de temporada a escoger o bien se viene al final de las rebajas sin pretensiones, a ver qué se encuentra, no? Pues eso, que ya tenemos la ropa de nueva temporada.