Una visita misteriosa

Más o menos cada tres o cuatro semanas entra en la tienda una señora oriental de mediana edad que va muy decidida a una de las burras, toca dos o tres piezas de ropa y se va. Lo más curioso, o lo que más me sorprende a mi es que lo hace sin decir ni adiós y al entrar tampoco dice hola.
No mira demasiadas cosas, solamente se está un poco más si hay gente en la tienda y me ve más distraída atendiendo, pero el ritual sigue siendo el mismo, tocar alguna pieza de ropa e irse tan rápido como ha llegado. No hace falta decir que me resulta un misterio lo que hace y que me tiene un poco sorprendida que no diga ni pío en cada una de sus visitas.
He llegado a la conclusión que vive cerca de aquí y que no domina demasiado el idioma y siempre hace incursiones rápidas para que yo no le pregunte nada ni li insista en enseñarle alguna pieza. Lo que ella no sabe es que yo no soy de este tipo de tendera, no molesto a la gente, o esos me parece! Cuando entra una clienta le pregunto si la puedo ayudar en algo y la dejo a su aire. Sí que hay gente que te viene directa apreguntar por lo que busca, pero la mayoría van a su aire. A mi me gusta que me dejen mirar tranquila, una tienda chula sin ningún dependiente cerca es la felicidad para mí.

La Gala

Este sábado fue la entrega de premios del festival Shooping and Shooting y, como uno de los cortos a concurso se rodó parcialmente en la tienda, estaba invitada a la gala. Y tendría mi primer photocall! La gala consistía en la entrega de premios en diversas categorías y después había una cena de celebración. Como el eje comercial de “Cor d’Horta i Mercat” participábamos tres tiendas fuimos juntos a la gala. Y fue una experiencia muy chula. Aunque mi primera idea fue no asistir, ya que la gala era sábado por la noche y sabía que estaría cansada, al final me convencí que sería una experiencia divertida, diferente y que era una excusa para vestirse de fiesta y pasar un rato con mis compañeros tenderos, que muchas veces vamos concentrados en nuestras historias y no hablamos mucho, aunque estemos prácticamente pared con pared. Y después había cena, tipo pica pica y los que me conocéis ya sabéis que, a mi, prácticamente no me gusta comer;)
La ceremonia fue muy chula y divertida, vimos unos cuantos cortometrajes y después de dos horas de ceremonia oliendo a tortilla de patata ( no es broma, hacía olor a tortilla y a croqueta) pasamos a cenar. No hace falta decir que el corto Rehumanización, que era el “mío”, no rascó ningún premio, aunque fue en este momento de la cena cuando me encontré con el equipo y estuvimos recordando la tarde de rodaje que pasamos juntos. Fue una experiencia diferente, donde pudimos coincidir con diferentes ejes comerciales de Barcelona y vimos como el pequeño comercio se moviliza y va creando sinergias con la ciudad. Ah! y el catering buenísimo! El año que viene me vuelvo a apuntar!

Fuera luces

El jueves pasado por la tarde cuando llegué a la tienda me encontré que estaban quitando las luces de Navidad. Y me dio penita, esa es la verdad. Si bien es cierto que si las dejaran más días daríamos una imagen un tanto descuidada, el hecho de sacarlas anuncia que ya se han acabado definitivamente la locura de las fiestas. Y mira, que lo encontraré a faltar. Veníamos de un par de meses estraños en cuanto a venta se refiere y el mes de Diciembre ha sido como siempre, mucha gente con ganas de comprar y, sobretodo, de regalar. Y mucho movimiento. El hecho de poder abrir los festivos hace que al final acabes por no saber en qué día vives y que muchas veces te acuerdes de la peli aquella del Día de la Marmota. Y también los días de abrir al mediodía, que te da una rutina diferente. La cabalgata de Papa Noel y de Reyes pasa por delante de la tienda y siempre es un momento muy emocionante, no solamente para los niños, la verdad es que este año solté alguna lagrimilla y todo. Y el día de Reyes, después de comer vine a etiquetar las rebajas, que este año empezaban en domingo. A estas alturas iba tan perdida que durante la comida del día de Reyes, y después del roscón, pregunté a los hijos de una amiga si volvían al colegio al día siguiente y, extrañados, me dijeron que no, que era domingo, que ellos volvían el lunes, si acaso.
Total que el primer día de rebajas, que era domingo y llovía, vine a abrir la tienda con pocas esperanzas de venta y la verdad es que fue bastante bien. Y pasado este día, retorno a la rutina, que me encanta! Hasta el año que viene!

El arreglo más difícil del mundo

Normalmente cuando vendo una pieza me hago cargo del arreglo, es decir que no lo llevo a que me lo arreglen, sino que lo arreglo yo misma y no cobro el trabajo. Encuentro que así la experiencia de compra es más enriquecedora.
Normalmente son arreglos sencillos como acortar unos pantalones, hacer una pinza o alargar algún vestido que queda corto.
Pues el mes pasado vendí un vestido vintage con la falda con mucho volumen y la clienta quería que le quitara un poco de tejido para que le quedara menos voluminosa.
El arreglo parecía fácil, medí la tela por los dos lados y le quité un buen trozo. Total, que viene la clienta y vemos que a la altura de la cadera a uno de los dos lados la tela le hacía un blto estraño. Yo había medido los dos lados y había quitado la misma cantidad de tela a los dos laterales. Le pongo un par de agujas y veo que le puedo quitar el bulto. La clienta vuelve al cabo de un par de días y, a pesar del arreglo, el bulto seguía allí, ligeramente más pequeño, pero se veía perfectamente.
Muerta de vergüenza vuelvo a tomar medidas y le digo a la clienta que vuelva en unos días. Hice otro ajuste, venga medir la tela, y lo colgué en el almacén. Lo dejé preparadoesperando a probarlo con la clienta y después hacer la costura definitiva con la máquina. La clienta no pudo venir en unos días y yo cada vez estaba más preocupada con el vestido. Lo sacaba del almacén, lo ponía en un maniquí y ya no sabía si veía bultos o me los imaginaba.
Una noche hasta soñé con el vestido. La clienta vino y yo estaba de los nervios, pensando que como no le fuera bien ya no sabría qué cara ponerle, si la pobre había venido tres veces y siempre con una sonrisa! Total, que se lo probó y le quedaba perfecto. Cosí la costura y se lo llevó, que al día siguiente se iba de viaje y lo quería estrenar. La foto del post es la foto que me mandó desde La Habana, donde podéis ver el vestido y el arreglo más difícil del mundo, no por la dificultad, sino por el tiempo y energías que le dediqué.

Propósitos de año nuevo

A principios de año toca hablar de los nuevos propósitos de cara al nuevo año que empieza. Como que ya voy al gimnasio y hablo un inglés muy correcto tendré que fijarme nuevos objetivos. Este año quiero hacer talleres, que ya os he informado anteriormente. También quiero hacer colaboraciones con influencers, aunque los resultados de las colaboraciones del 2017 han tenido resultados desiguales. Las hay que han funcionado muy bien, pero también he tenido experiencias que no me han acabado de convencer: influencers que te contactan y que si les dices de posponer el tema después no te contestan o otros que borran las fotos de tu colaboración una vez pasada. Ya entiendo que soy una tienda pequeña, pero no tanto como para eliminarme. Hombreeee….Igual es que al no ser nativa digital se me escapan ciertos comportamientos (digitales). Mejor cambiar de tema!
También quiero ampliar los complementos y hacer algunas bolsas más curradas, estoy trabajando actualmente en modelos nuevos, que ya sabéis que me gusta ir cambiando. Tengo un montón de telas apartadas esperando a que empiece a darles forma. Acabé el año haciendo unas bolsas de mano de peluche que acabo de poner a la venta y quiero ver que funcionan.
También seguiré con las marcas que tengo actualmente, que están funcionando muy bien, aunque no me cierro a nuevas incorporaciones, ya iré viendo sobre la marcha y os mantendré informados!