Looks de invitada con lo que ya tienes en el armario

Cada vez que nos invitan a una boda, ya sabemos que nos tocará rascarnos el bolsillo y muchas veces podemos encontrar un look perfecto con lo que ya tenemos en el armario.
Si tenemos una camisa blanca podemos hacer dos outfits donde la camisa blanca sea el elemento perfecto. El primero es con una falda larga, que puede ser lisa o estampada, combinada con cinturón y zapatos altos. Cuando se casaron los entonces Príncipes de Asturias, la invitada que causó furor fue Rania de Jordania, que llevaba un conjunto de Carolina Herrera que era precisamente esto, una camisa blanca y una falda larga. Desde entonces, esta idea se ha copiado hasta el infinito. La segunda versión es la camisa blanca con un pantalón palazzo, que son muy favorecedores. Hacen las piernas largas y estilizan la figura.Conseguirás verte las piernas más largas si lo rematas con unas sandalias de tacón.
Con una falda midi también puedes montar un look apañado de ceremonia. Tiene que ser una falda que sea un poco especial, porque en la parte de arriba pondremos un jersey (si la ceremonia es en invierno), una camisa y hasta una camiseta básica. Los zapatos tipo salón son imprescindibles en este outfit y tendrás que jugar con complementos de tendencia para rematar el efecto. Como estamos en 2019, pendientes largos y clutch con el color de la temporada.
Si tienes un dos piezas con pantalón, ahora es el momento de recuperarlo. En este caso, nada de camisas blancas que tampoco tiene que parecer que vengas directamente de la oficina. Un top lencero y unas sandalias de tacón y serás la reina de la fiesta.
Si aprieta el calor, ya se sabe que la mayoría de ceremonias son durante los meses de clima suave, puedes llevar los pantalones sin chaqueta y conjuntarlos con un top palabra de honor. Pelo recogido y sandalias de tacón y a correr.
Sí, soy consciente que he escrito varia veces la palabra «tacón», pero en las ceremonias es un must. Con un poco de suerte, el detalle de los novios serán unas zapatillas.
Con un gasto mínimo en la zona de complementos (una bolsa de mano, unos pendientes largos y un collar vistoso) podemos convertir nuestro fondo de armario en un look de invitada perfecta.

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Instagram o como acabaré un una granja de «Proyecto Hombre».

Estoy enganchada a Instagram, tengo que reconocerlo. Siempre lo miro antes de acostarme y por la mañana, después de la ducha, me gusta ver cuantos likes he acumulado durante la noche. Publico foto cada día y me encanta pensar qué fotos haré y cuando las publicaré. Tengo que decir que las fotos las publico prácticamente tal cual, que en temas de edición no me entretengo demasiado porque no quiero perder (más) el tiempo.
Tardé mucho en empezar y al principio no le hacía demasiado caso, pero cuando llegué a un número de seguidores que no estaba mal para un negocio como el mío, ya empecé a publicar stories mañana y tarde y una foto en la galería cada día. Y cuando llegué a tener ventas a través de instagram ya me enganché irremediablemente. La verdad es que es un ladrón de tiempo, pero qué bien te lo pasas cuando te lo pasas bien. Ahora aprovecho cualquier excusa para hacer fotos, siempre dentro del contexto de la tienda, todavía no estoy en plan influencer retransmitiendo mi vida por ig. Y creo que no llegaré a eso, pero ahora mismo no estoy para asegurar nada.
Creo que he llegado demasiado mayor para que mi autoestima esté ligada al número de likes, pero sí que es verdad que con instagram tengo pequeñas alegrías y también pequeñas decepciones. No hay que sufrir por mi autostima porque soy hija única y la tengo a prueba de bomba. Pero a veces cuando publico una foto a la que he dedicado un rato y le gusta a poca gente sí que me sabe mal.
También me han pasado cosas chulas, como tener un encargo y hacer stories del proceso de confección y que esto genere más encargos. Y también el hecho de estar conectada con la gente, que alguien te pida algo desde fuera del país y que tú se lo puedas hacer llegar. Y conocer a otra gente que está robando un negocio y crear comunidad. Hay infinidad de cosas positivas y la verdad es que no consigue cansarme. Creo que será una amistad bien larga.

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Básicos que no lo son tanto (y que han llegado para quedarse)

Ya hace tiempo que estamos viendo piezas que hace unos años estaban de moda y que ahora vuelven con ganas de quedarse.
Y las hay para todos los gustos, no os penséis. Para empezar, encontramos la riñonera, que ha vuelto cortesía de Gucci , pero ahora la vemos por todas partes. No hace falta decir que Amancio ha corrido a hacer una tirada larga y ahora tenemos riñoneras hasta en la sopa. Ahora bien, mejor si la llevas cruzada sobre el pecho, que te verás más fashion. Estoy pensando en hacer alguna, que es una pieza que no he hecho nunca y a ver cómo me quedaría. Seguiré informando.
Las botas de cowboy también han vuelto, o sea que si no tiraste las tuyas que se pusieron de moda allá por los 90, eso que te llevarás, que irás a la última sin mucho esfuerzo. Se llevan tanto de un color como de dos y en las editoriales de moda las podrás ver en formato botín.
Una shopping bag, si puede ser de firma mejor. A mi la que me gusta de toda la vida es la Neverfull de Louis Vuitton. Sí, se ve la imitación por todas partes, pero a mi me ha robado el corazón, y sé que algún día la tendré, aunque me pase lo que queda del mes comiendo acelgas.
Un vestido de canalé, además ahora los encontramos de verano e invierno. Los de verano se ajustan más a la silueta y marcan todos los defectos, pero los de invierno son como un jersey largo y favorecen a los diferentes tipos de cuerpo.
Los pantalones de punto, tanto de verano como de invierno, son una pieza extremadamente cómoda, que si combinamos con diversos básicos podemos crear un look todo terreno que nos hará sentir muy confortables. Si bien es una pieza más de verano, este año lo hemos visto en formato invernal vistiendo a las influencers de Instagram. Los jerseys cortos, que llegan más o menos a la cintura y que son muy cuadrados, ya que acostumbran a ser anchos. Hasta una de las marcas que tengo en la tienda, Pepa loves, que no acostumbra a seguir las tendencias, hace dos años que repite patrón y tengo que decir que cada año se agotan.

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Los vaqueros

Son una pieza que siempre está en nuestro armario y que no pasa nunca de moda. Es cierto que cambian los modelos, se ponen de moda los tejanos estrechos, después de campana, ahora vuelven los «mom jeans». cintura alta, cintura baja,largos hasta el punto de arrastrarlos, cortos para enseñar los tobillos…si miro atrás, he llevado tejanos toda la vida y no me canso de llevarlos. Recuerdo que durante la época de la universidad llevaba unos que los arrastraba por detrás y se me acabaron rompiendo. No hace falta decir que a mi madre, modista de profesión,le parecía un atentado estético.
Y me parece que el hecho de que haya diversos estilos tan diferentes hace que cada persona pueda elegir los que más le favorecen, sin dejar de seguir las tendencias.
Estos días de frío los podemos combinar con un jersey de lana bien colorido. Lo rematamos con unos botines y ya tenemos un look todo terreno y que cumpla la norma de las tres piezas.
Ya hace unas cuantas temporadas que veo que quieren que nos pongamos los vaqueros blancos en invierno y tengo que decir que si los combinamos con un jersey de lana colorido que lleve el color blanco no lo veo tan mal.
El look clásico de camisa masculina blanca con tejanos y una blazer no falla nunca, tampoco. Ya dejamos la nota de color para un pañuelo o para un bolso de tendencia.
Una muy buena combinación es con una camisa vaquera, tienes un look moderno, de tendencia. La primera vez que lo probé me pareció que iba vestida de mecánico, pero es un look informal que me ha dado mucho juego. La única condición es que te guste el color azul, claro.
Una sudadera y unos vaqueros nos servirá para un look más relajado, ideal por si tenemos que viajar, por ejemplo. Y si buscamos un outfit un poco más arreglado, añadimos una camisa blanca debajo.
Es una pieza que la puedes llevar todo el año, en verano hay la versión shorts que es más informal, ideal para la playa y las vacaciones.
También es ideal para el entretiempo, en aquella época que todavía no puedes ir sin medias pero no acaba de hacer calor, pero con medias te ahogas. Especialmente en primavera, que todavía no has tomado el sol y te da vergüenza enseñar las piernas tan blancas.

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