Trucos de estilismo para renovar el armario

Supongo que estos días habéis visto un montón de textos,artículos y fotos donde nos dicen que, como ahora tenemos tiempo, nos pongamos a ordenar el armario. Y la verdad es que nos encontramos en el inicio de la primavera, así que no deja de ser un buen momento para hacer cambios y convertir nuestro armario en un armario más sostenible.
En muchas entrevistas, hemos leído de la mano de expertas que tienen tres o cuatro piezas vintage que son las que definen su armario. No solamente es una excelente idea, el hecho de comprar vintage, sino que al ser ropa de diversas temporadas anteriores y de encontrarlas fuera del circuito habitual del lujo, nos costarán cuatro duros y tendremos piezas muy especiales.
También hemos de aplicar cuando hacemos un estilismo aquella máxima del «menos es más». Un estilismo con tres piezas ya es un estilismo perfecto con el que podemos salir desde primera hora de la mañana hasta última hora de la noche, sin pasar por casa y sin retocarnos. A la hora de comprar, comprar pocas, pero buenas piezas. En otros artículos os he hablado muchas veces de huir como de la peste de las tiendas low cost y de sus piezas que podremos llevar solamente una temporada. Si invertimos bien, podremos tener un armario muy bueno, incorporando cada temporada un par de piezas de manufactura excelente.
Para buscar inspiración, nada como recurrir a los clásicos. Tenemos muchos libros de historia, o cuadros donde la moda es un tema importante y donde vemos vestidos que, aunque tengan diversos siglos, son de rabiosa actualidad. Muchos diseñadores beben de estas fuentes y muchas veces miran atrás para inspirarse.
Una vez ya tenemos nuestro armario construido, podemos mirar de arriesgar con las combinaciones y así ir innovando, sin salir de nuestro armario, pero sí de nuestra zona de seguridad. En el fondo la moda no deja de ser un juego, y ya sabemos que si un día no acertamos, mañana volveremos a empezar.

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Confinados

Pues sí, un artículo más sobre el coronavirus. Llevamos des del domingo confinados en casa y la verdad es que es una situación estraña. No solamente porque no havia pasado nunca antes, que también, si no por la incertidumbre del retorno. Y además, para darle emoción, os recuerdo que soy autónoma y con un negocio parado. Encuentro que en estos momentos es lógico que nos hayamos parado, no es un reproche, pero la pregunta es : ¿y ahora qué? Pues estos días voy de culo, la verdad. Estoy subiendo a la web los artículos de la colección primavera verano y es muy entretenido, copiar las descripciones, subir las fotos de los artículos. Pero así avanzo y aprovecho que no estoy en la tienda para avanzar y así ya lo tendré hecho cuando vuelva a estar operativa.
No hace mucho vi por televisión una entrevista con un político que había pasado un par de años preso y decía que en la cárcel, aunque en teoría no tenía nada que hacer, llegaba tarde a todo e iba estresado a las diferentes actividades que su situación le permitía. Y a mi me está pasando un poco igual, voy de culo saltando de una actividad a otra y por la noche caigo redonda. Que ya me va bien, no os creáis, pero vaya, tampoco hay que añadir estrés a una situación que ya lo es de alguna manera, de estresante. También estoy haciendo videollamadas que es una cosa que no había hecho nunca, y que ahora me gusta hacerlas y que, después, probablemente las encontraré a faltar. Y nunca había pensado que buscaría vídeos de fitness y yoga para hacer gimnasia desde casa. Ay que este virus nos hace hacer cosas insospechadas!
Hombre, se tiene que mover el esqueleto, que ahora no ando mucho y prefiero hacer un poco de cardio que hacer pasillos arriba y abajo, la verdad. Pero para insospechado, me he encontrado mirando un tutorial de moños en instagram, a ver si no estaré perdiendo el norte.
Una cosa que quiero destacar es que me está costando el hecho de vestirme por la mañana, si no tengo que salir, aunque he leído que va bien para mantener la moral alta, pero ya he conseguido pasar del pijama al chandal, que es un grado también. Dadme tiempo.
Pues nada, que pase el confinamiento y recordad que cada día es un día menos que nos queda.

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Los coleteros triumfaran en el 2020 (o eso espero)

Para inspirarme a la hora de escribir y también para estar al día en la tienda en cuanto a tendencias me miro todas las webs de referencia en cuanto a moda. Miro las principales revistas, tipo Vogue o Elle y también repaso los portales que hablan de tendencias y que me encanta seguir. También me gusta seguir los blogs de las principales prescriptoras (me hace gracia decir prescriptoras en lugar de influencers, qué queréis que os diga). Y esta mañana he leído un artículo donde hablaba de los scrunchies (los coleteros de toda la vida), que se ve que ganarán protagonismo a lo largo del 2020. La verdad es que encuentro que es un artículo muy agradecido para venderse (los tengo a una unidad 3 euros y dos unidades a 5 euros) y la verdad es que durante los meses de calor se venden la mar de bien.
No hace falta decir que el esfuerzo de hacerlos es mínimo, ya que se trata de cortar unas tiras, coserlas y poner una goma. Y ya tenemos el coletero hecho. Y se ve que este año se llevarán en tamaño maxi, es decir, más grandes y con telas especiales. Y entonces el artículo se limitaba a hacer una descripción de los diferentes tipos de coleteros que podemos encontrar en nuestras tiendas favoritas: empieza con unos de tonos irisdiscentes, después con unos confeccionados con una tela con un plisado muy pequeño (tuve un mono en la colección de primavera de la misma tela y esta temporada a ver si la encuentro para hacerlos), después pasa a un clásico como el animal print, sigue con los scrunchies de topos, de satén, pasa por los scrunchies con pañuelo, con orejas de conejo (sí, los llevó una vez Ariana Grande y durante un tiempo hicieron furor), estampados, un par que son de organza, también repasa los de estampado floral y remata con un clásico de los meses de verano como son los cuadros vichy. Total, que ya puedo empezar a buscar retales bien diferentes y a cortar tiras, que tengo trabajo.

Cambios de tiempo

Esta semana está volviendo a hacer más frío, pero la verdad es que hemos pasado unos días de auténtica primavera y he empezado a vender la nueva colección en pleno mes de febrero, cosa que hasta ahora no me había pasado nunca. Tampoco es muy normal estar en una terraza haciendo el vermú el domingo y que la mitad de la gente vaya con manga corta. La verdad es que esta primavera avanzada nos está haciendo volver un poco locos, la verdad. Yo he tenido un mes de febrero bastante parado, suele ser habitual en estas fechas, pero ha sido el mejor desde que tengo la tienda, la verdad.
Con esto quiero decir que el tiempo nos condiciona y mucho, al comercio. También es verdad que los días que llueve son días muy flojos en cuanto a la venta, como si el hecho de ir incómodos con el paraguas nos quitase las ganas de pasear e ir de compras. De hecho, en días de lluvia no hay gente ni en el súper. Aunque conozco a gente que aprovecha estos días para ir de compras porque saben que no encontraran gente y podrán ir más tranquilos.
Espero que se mantenga el buen tiempo, que ya tengo la mayor parte de la colección de primavera y tengo muchas ganas de que la podáis ver. Y ya veréis que será ponerla y que empiece a hacer frío de nuevo, como si lo viera. Todavía recuerdo que hace dos años hizo un abril desastroso , a tope de lluvia y que el sol lo vimos en foto. Y que nevó en marzo. De hecho, las dos últimas nevadas siempre han sido en marzo, o sea que no nos confiemos demasiado, que tela!
Siempre he pensado que esto está directamente relacionado con nuestro carácter mediterráneo, siempre pendiente del día que hace y a partir de aquí montamos nuestras actividades del día. Porque en Siberia, por poner un ejemplo, entiendo que las tiendas tienen movimiento aunque estén bajo la nieve la mayor parte del año. Entiendo que ir a mirar escaparates no se contempla como actividad, no sea que se queden congelados enmedio de la calle, pero las tiendas bien que funcionan, no?

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