Los pendientes

Los pendientes son para mi un complemento indispensable. Tanto, que si cuando salgo de casa no los llevo, doy media vuelta y vuelvo a casa a ponérmelos. Y unos pendientes bien coloridos pueden ser un complemento indispensable de nuestro outfit y nos pueden aportar mucho color en la cara. Creo que los pendintes tenían que ser uno de los complementos importantes de la temporada de verano.
Los pendientes de verano no son solo de colores más llamativos, sino que se usan materiales diferentes respecto a los de invierno.
En verano se llevan los colores más llamativos y los materiales más ligeros como rafia o madera y por ejemplo los metalizados quedan más para la temporada de invierno.
Pero con el tema de la llegada del Covid 19 a nuestras vidas, he detectado que si llevas los pendientes largos te los enganchas con la goma de la mascarilla. Y es un inconveniente, no nos engañemos. Y desde la reapertura de la tienda, he notado que ha bajado la venta de los pendientes. Pero en instagram he estado viendo que las marcas de pendientes van a tope, así que compré piezas para montar pendientes. Y lunes y martes he estado a full venga montar piezas.
En total he hecho 32 pares de pendientes, que no son pocos. Y tengo que reconocer que me da un poco de vergüenza decir que he lanzado al mercado la nueva colección de pendientes, pero desde que veo a influencers diciendo que tienen colecciones de deco y clicas en su web y solamente tienen una vela (esto es verdad, aunque no lo parezca), quizás tendré que dejar la vergüenza atrás. Pues sí que es verdad que los pendientes que tenía eran de colores oscuros y que hacía meses que no tenía novedades. Y ahora en el escaparate veréis luz y color con las piezas nuevas. Ya os diré si próximamente veo un aumento de ventas.

Todos los accesorios que necesitaremos este verano

Este verano será diferente por motivos obvios. Aún no tenemos claro como iremos a la playa o si podremos irnos de vacaciones muy lejos. El primer cambio lo encontramos en la incorporación de la mascarilla como novedad completamente imprescindible. Mira que a mi me hacía gracia cuando por el centro veía las turistas asiáticas con mascarilla y miradnos ahora. Encuentro que las mascarillas azul de la farmacia son un poco feúchas y que, con todas las garantías, podemos llevar mascarillas más chulas. Con tela de 100% algodón y filtro, yo las confecciono lisas y estampadas y me gustan coordinadas con la ropa que llevamos.
Otro accesorio que en verano detrás del verano vuelve a aparecer son las pulseras. En invierno no las llevo porque molestan con las mangas y prácticamente no se ven, pero en verano unas cuantas pulseras de colores animan cualquier outfit.
Las gafas de sol también pueden determinar un look. Desde las clásicas a las más de tendencia, el rango es muy grande. Yo soy un poco más clásica y me gustan atemporales, así me duran varias temporadas, pero las marcas se las arreglan para sacar novedades cada año. Claro que con el tema mascarilla y gafas ahora será difícil que nos reconozcamos por la calle. Pero vamos, que nos acabaremos acostumbrando.
En un post anterior ya avancé que los scrunchies serían el complemento del verano y la verdad es que lo serán, con permiso de las mascarillas. Los scrunchies con los colores del verano llenarán nuestras melenas. Y podemos tenerlos de diferentes colores, para así combinarlos con diferentes outfits. Seguimos con el pelo, ya hace cierto tiempo que nos ven los pasadores de perlas con letras, nuestras iniciales o alguna palabra de moda (o el nombre de alguna firma de lujo). Los anillos son también un accesorio de los que llevamos todo el año y en verano quizás podemos encontrarnos con los modelos más llamativos. Un anillo con una piedra muy colorida o quizás diversas vueltas de metales diferentes serán piezas que veremos y mucho este verano.
El cinturón siempre es una pieza que , si bien no es imprescindible, siempre favorece y hace que el outfit se vea más claro. Siempre recuerdo a mis clientas que todo mejora con un cinturón y lo creo firmemente, que un vestido con y sin cinturón puede cambiar totalmente el look.
Un pañuelo de seda, que no un foulard, un pañuelo pequeño que nos podemos poner en el cuello con un nudo y que nos dará un aire Audrey Hepburn puede quedar muy vistoso. Digo que no al foulard porque nos dará mucha calor, aunque por las noches y dependiendo de donde estemos pasando las vacaciones, nos puede ser de gran ayuda.
Los sombreros son una pieza que cada verano vuelve a nuestro armario. A mi personalmente me tiene el corazón robado el borsalino, un modelo más intemporal y que es fácilmente combinable. Sombreros hay para todos los gustos y materiales: de tela, de rafia, gorras, etc.
Y el otro día una clienta me recordó la existencia de los turbantes, que ya sabéis que cada verano los confecciono desde hace un montón de años y que este año los volveremos a ver, de eso estoy más que segura.
Y no me estoy olvidando de los pendientes, que considero que se merecen un post por sí mismas, así que ya sabéis de qué hablaré la semana que viene.

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Cambio de armario

Mira que he tenido tiempo durante el confinamiento de ver el docureality de Netflix de Marie Kondo y ni se me ha ocurrido, la verdad. En este post os daré algunos tips de como hacer el cambio de temporada de invierno a verano, ya que este año nos hemos saltado la primavera, prácticamente de golpe. Pero como son tips muy generales, se pueden aplicar a cualquier época del año.
Primero de todo, hacer limpieza del armario de invierno. Hemos de decidir qué queremos conservar, qué queremos tirar y qué queremos renovar. Con esto último me refiero a los básicos que nos son imprescindibles, pero que los tenemos un poco destrozados. Esto va destinado a camisetas blancas o de colores lisos o tejanos, serán las piezas que necesitaremos comprar.
Después tenemos que escoger entre lo que queremos conservar y lo que no. Es una decisión difícil desprenderse de parte del armario, especialmente si tenemos implicación sentimental con la ropa: aquel vestido del día de la boda de una buena amiga, aquella camisa que estrenamos el primer día del nuevo trabajo y que nos trajo suerte, aquel vestido que nos compramos por si adelgazábamos y nunca pasó…en fin, hay mil cosas que nos atan a las piezas, por eso aconsejo que si es posible esta parte de la limpieza nos la haga una tercera persona. Es arriesgado, pero de esta manera vemos que quedará una limpieza a fondo, ya que una persona de fuera no tiene implicación sentimental con las piezas y no dudará en seleccionar con un criterio objetivo.
Una vez seleccionado, dentro de lo que se ha quedado en el montón del no, tenemos que hacer tres grupos: el que podemos dar (siempre y cuando esté en buen estado), el que queremos vender (hay muchas app donde vender la ropa que no nos ponemos y que está en buen estado) y lo que queremos tirar (porque ya no es una pieza de ropa, es un desecho).
Una vez tenemos el armario limpio, es aconsejable montar unos cuantos looks, que así veremos el partido que podemos sacar de nuestro armario y sobretodo, así nos daremos cuenta de lo que nos falta. Y otra regla que podemos seguir es tres piezas de arriba por cada pieza de abajo.
Y así despacio construimos nuestro armario. Si lo hacemos temporada tras temporada, veremos que cada vez tenemos un armario más completo y que nos hace falta para añadir menos piezas.

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