Rebajas diferentes o como hacer un consumo responsable en este período

El otro día leía que desde que se liberalizaron las fechas de las rebajas (ahora se pueden hacer prácticamente cuando se quiera), las grandes cadenas de moda low cost se han acostumbrado a estar permanentemente con descuentos y eso se ha trasladado a cambios en la manera de consumir. El consumidor ya está acostumbrado a estar permanentemente con descuentos y eso se ha trasladado en cambios en la manera de consumir. El consumidor ya está acostumbrado a comprar por precio y que se piense que en cierta manera lo están estafando, porque si se lo pueden vender con descuento por qué tiene que pagar el precio entero. En esto nos diferenciamos el pequeño comercio, que vendemos colección y que nos alejamos de entradas de novedades constantes y de la fast fashion que tanto nos ha acabado arrastrando como consumidores. De cara a las rebajas, se pueden promover una serie de ideas para hacer un consumo más responsable en estos días de descuentos.
Primero de todo, tranquilidad, que hay rebajas hasta el siete de marzo y tenemos tiempo de sobra. Si compramos en tiendas pequeñas, veremos que no hace falta ir a comprar el primer día por miedo a no encontrar lo que queremos. Y también tenemos que tener en cuenta que si no lo encontramos, tampoco pasa nada. Es como la gula, que seguimos comiendo cuando no tenemos hambre y con las compras nos pasa un poco lo mismo: acabamos comprando por comprar o porque está rebajado y eso nos hace acabar comprando mal. Leí hace poco que solamente usamos el 30% de nuestro armario, así que tendríamos que tener en cuenta cuatro consejos que nos pueden ayudar:
-Revisar nuestro armario y entender (de verdad) nuestras necesidades. Y aquí entra en juego construir nuestro armario cápsula, con aquellas piezas imprescindibles para nuestro día a día y , a su alrededor, ir complementando con otras piezas no tan necesarias, pero sí más gustosas.
-No tener prisa para comprar: muchas veces les digo a las clientas que si dudan o no lo tienen demasiado claro que se lo piensen, que se vayan a casa y que si entonces les viene aquella pieza a la cabeza que vuelvan y se la lleven. Y si no piensan más en ella, a otra cosa.
-Invertir en básicos o bien en aquellas piezas que pueden tener una vida más larga y que nos permiten mil combinaciones.
-Marcarse un presupuesto dedicado a esta inversión, así nos ahorramos gastos innecesarios y las temidas compras por impulsos. Y hasta aquí el post de hoy, que espero que os haya gustado y que os pueda ayudar, ya que solamente llevamos una semana de rebajas y lo que nos queda.

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2019

Ya dije por Instagram que haría un post resumen del año y aquí lo tenéis, la tienda va cada día mejor, aunque hay días de todo, como siempre, cuando tienes un mal día crees que te has equivocado y que estaría mejor hacer unas oposiciones y dedicarte a ser funcionaria. Pero entonces pasa que tienes un buen día y te crees la nueva Carolina Herrera. Y realmente es así, ya se sabe que la vida del pequeño comercio es estar en un péndulo constante. Y yo, la mar de contenta, no os penséis. Hoy pensaba que una de las cosas que más me gustan es pensar diferentes looks cuando monto el escaparate y cuando me pedís que os ayude a buscar una combinación para una de las piezas que os lleváis. Hacer de estilista es muy reconfortante, especialmente si después os veo por la calle vestidas con el outfit que habéis elegido en la tienda.
Los talleres van bien, la gente se interesa por ellos y yo me lo paso muy bien haciéndolos, de cara al 2020 quiero que la gente siga tan o más interesada y que empiecen a coser, que es una actividad que engancha y de qué manera. Este 2019 ha significado mi debut como tallerista para el ayuntamiento de Barcelona, ya que hice un taller de costura en el Espai Jove La Fontana. Y fue muy chulo trabajar con adolescentes que aprendieron a hacerse un coletero, una funda de móvil o una bandana para el pelo. Y fue una muy buena experiencia personal, dejé la tienda en buenas manos y me vi con otro tipo de público. Y es una vía que quiero seguir explorando, tanto en la tienda como fuera.
Tengo que volver con la confección, que la verdad es que este año me ha costado un poco, me he iniciado con la bisutería textil, y de cara a este año volveré con fuerza a la confección. Tengo pensado también hacer productos nuevos como por ejemplo riñoneras, que ya hace tiempo que la gente me pregunta y creo que de cara a la primavera puede ser una muy buena opción. Y seguir con las bolsas, también, que siempre han funcionado muy bien. Y no tenemos que olvidar las faldas y los vestidos. Total, la confección en general.
En cuanto a la ropa, este año he puesto en marcha un outlet que lo ha petado (y mucho), he vaciado el almacén de piezas que tenían tres o cuatro temporadas. Las puse a muy buen precio, lo publicité en redes y funcionó muy bien. Se quedó temblando en cuatro días, del éxito.
Y quiero seguir con las firmas que tengo pensadas hasta el momento, este verano incorporé Behulah, una marca pensada, diseñada y confeccionada en Barcelona, que es como a mi me gusta. El resto de firmas las seguiré teniendo el 2020, aunque ya tengo en la cabeza la próxima incorporación.
Y hasta aquí mi 2019 y las aspiraciones para el 2020, a parte de ir al gimnasio, comer un poco mejor y cuidarme todo lo que pueda.

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10 Regalos de amigo invisible que NO te puedo vender yo

-Una taza: es un regalo muy bonito, porque te aseguras que aquella persona, si no la usa, como mínimo la verá en el armario de los vasos y pensará en ti cada vez que la vea. Lo mejor es saber si tu amigo invisible es de te o mejor de café. Si el presupuesto lo permite, podemos complementarlo con un poco de café o té a granel y quedaremos muy bien.
-Un libro, desde que leí en una librería italiana «Leo en defensa propia», esta frase se me grabó a fuego y considero que leer es uno de mis pasatiempos favoritos y lo puedes hacer (prácticamente) en cualquier sitio. Y además es gratis!
-Unos zapatos: uno de los mejores regalos que he recibido nunca fue cuando mi amiga María me regaló unas sandalias doradas que se había comprado para una boda y me las pasó, porque era en Marzo y nevó, con lo cual ni las estrenó. Y yo las reventé, literalmente. Y vinieron conmigo de viaje a Bali. No sobrevivieron más allá de dos temporadas, pero siempre le he recordado que fue su mejor regalo.
-Una joya: pocas cosas pueden simbolizar que aquella persona nos importa que comprarle una joya. Y es un regalo que se ajusta prácticamente a todos los presupuestos, puede ser un regalo sencillo o bien algo más fastuoso, dependerá de nosotros.
-Bombones: el chocolate siempre se agradece y siempre apetece. Y este es un regalo que acepta diversos formatos, también. Y puede ser blanco, negro o con leche, siempre adaptándose al gusto del homenajeado.
-Vino: el otro día leía un artículo ( de esos patrocinados por una marca que no te das cuenta hasta medio artículo que te está intentando vender algo) donde decía que si te invitan estos días para quedar bien lo mejor es que lleves una botella de vino. Patrocinios a parte, comparto la idea que es un buen regalo y la persona que lo recibe elige con quien quiere quiere compartirlo, así que es un regalo que recibe dos veces.
-Un masaje: no hace falta decir que mientras escribo estas líneas deseo que alguien me regale alguno! Pues es un rato que te dedican a ti, un regalo de salud y que hará que durante unas horas prácticamente levites.
-Una ginebra: o un derivado. El otro día un amigo me dejó caer que se le había acabado el gin y que quería uno, y hasta me dijo la marca que quería. Yo al principio no caí (soy lenta, sí), pero ahora ya lo tengo en la lista.
-Una entrada al teatro: también las hay de todos los precios, pero una buena función es un muy buen detalle, la verdad. Y no hace falta que sea una función de texto, puede ser un espectáculo de magia o bien un monólogo.
-Un calendario solidario, ben, aquí hago un poco de trampa porque este regalo sí que te lo puedo vender yo!! Es un calendario donde cada mes hay una ilustración relacionada con un tema animalístico y todos los beneficios de este calendario se darán a Arca Internacional, una protectora de animales de Tarragona.

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10 Regalos de Amigo Invisible que te puedo vender yo

Ahora viene la época de hacer muchos regalos y la verdad que os quería hablar de cosas que podéis regalar sin que os arruinéis, algunas las tengo en la tienda y otras las tienen en otros comercios. En el post de hoy, os escribo sobre los que me podéis comprar a mi, y la semana que viene escribiré otro, el de diez regalos que no os puedo vender yo.
-Una pulsera: si el presupuesto es bajo, podemos hacer un regalo sencillo, pero que quede bien. Si lo acompañamos con una tarjeta, mejor que mejor. Y esta Navidad, las chicas de One Jewel Bcn han ideado unas tarjetas donde imprimen una foto que tu quieras (que puede ser del móvil) en una tarjeta donde de pone la pulsera. Más personalizado, imposible.
-Unos pendientes: los hay de todos los precios, así que es un regal muy flexible. Yo siempre pregunto si la persona a quien queremos regalar le gusta que cuelguen o que no. Y a partir de aquí, buscar una forma y un color que le combinen con la personalidad.
-Un collar: también es importante saber si le gustan largos o cortos, de macramé, o la bisutería más clásica. Se abre un abanico de posibilidades bastante grande donde tenemos bisutería textil como última incorporación.
-Una tote bag: la puedes llevar plegada dentro de tu bolso y en un momento dado, la sacas y tienes una bolsa perfecta para poner lo que necesites. Los hay de todos los estampados y de todas las medidas, así que si lo coges con una tela chula, ya tienes tu regalo. Y siempre podrás decir que lo ha hecho la chica de la tienda, o sea yo.
-Una tote bag reversible: visto el regalo anterior, pero mejorado. Dos por el precio de una. Y con la combinación de estampados como protagonista.
-Una tote bag con tela de saco de café, que mira que me encantan y a sobre van forradas con telas de la India. Las había visto muchas veces en mercados y le encantaban y encuentro que no acaban de tener el éxito que se merecen. ¿Lo cambiamos este año?
-Un neceser: nunca sabré el número exacto de neceseres que tengo en casa, pero os digo una cosa, nunca hay suficientes. Y los que tengo son a conjunto con las tote bags.
-Un anillo: tengo que reconocer que no tengo muchos, porque hay muchas medidas y los que tengo son ajustables. Pero seguro que encuentras alguno que encaje contigo o con la persona que lo tenga que recibir.
-Un portamonedas: los tengo muy bonitos y hasta exóticos, traídos de Vietnam. Y también ilustrados.
-Un monedero vintage con la ilustración de Esther Voltá, una de las últimas incorporaciones, que no me pueden gustar más. Son unos monederos tipo pin up con una ilustración, cadauno es diferente y llaman mucho la atención, la verdad.
Espero haberte ayudado, que cojas ideas y que triunfes con tus regalos.

 

 

El outlet

Cuando tienes un comercio, especialmente de ropa, cada temporada reunes una serie de piezas que vas acumulando y que forman el stock, que va creciendo temporada tras temporada. Y como durante los Comercios en la Calle no he estado capaz de reducirlo al ritmo que me gustaría, se me ocurrió abrir una zona outlet. Sería una burra llena de ropa de otras temporadas a muy buen precio. Lo anuncié por instagram y tuvo muy buena acogida, vino mucha gente a mirar y las piezas de ropa se iban marchando. En los días del Comercio en la Calle sí que iban saliendo, pero muy despacio, o eso me parecía. Y entonces pasó una cosa que me ha hecho mucha gracia, una influencer de las que sigo por instagram me vió por redes y me pidió si le podía enviar un vestido y que quería dos piezas más, pero que le escogiera yo las piezas, que le hiciera un look para ella. Y así lo hice, lo preparé y se lo mandé. Me escribió por instagram diciendo que le encantaban y que muchas gracias. Y hasta aquí todo bien.
Al cabo de unos días, me levanto por la mañana y mi móvil echaba humo, y veo que la influencer ha publicado una foto con el look que le mandé y que explica todo el proceso, que le hice un look a ciegas y que está encantada. Explicaba muy bien que eran piezas outlet y que me había pedido un look a ciegas. Y la verdad es que la respuesta fue muy buena. Por instagram estuve toda la mañana contestando preguntas de qué piezas tenía y dos chicas me pidieron dos looks a ciegas, que les manara tres piezas y tres piezas, que les montara dos looks con lo que a mi me pareciera bien. Es una de las cosas que más me gustan de la tienda, que me dejen hacer de estilista y la verdad es que me lo pasé la mar de bien montando los looks que me habían pedido. Y mira que era poco crédula ante los influencers y su , nunca mejor dicho, influencia. Y menos si lo hacían gratis , porque ella me pagó las piezas y yo no pensaba que iba a hacer publicidad. Y menos recibir pedidos por instagram, pero cada vez las redes me están gustando más y al final acabaré en una granja de rehabilitación contra las adicciones tecnológicas donde me quitarán el móvil, como si lo viera.

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Reflexiones en el día de la mujer emprendedora

Ayer fue el día de la mujer emprendedora y vi por redes que somos muchas las que un día dijimos que basta, que ahora mandábamos nosotras y que trabajaríamos por nuestra cuenta, hace mucha ilusión y hace que te sientas un poco menos sola. Tener un negocio donde solamente estás tú, ya sea una tienda, una consultoría o un nuevo artículo que quieres introducir en el mercado, es un trabajo muy solitario. Y a veces perdemos un poco el norte porque, como digo muchas veces, no vemos más allá de nuestra cueva. Estamos muy focalizadas en nuestro negocio y eso no siempre va a nuestro favor.
De mi entorno de siempre no hay nadie con negocio propio y a veces es difícil hablar de ello, porque a menudo te dicen lo que creen que quieres oír y no, a veces (no siempre) queremos saber una opinión sincera. Y muchas veces no te acaban de entender, tampoco.
Últimamente he conectado con bastantes emprendedores y ahora me siento mucho mejor, mucho más acompañada y mucho más intensa. Es importante tejer una red de contactos donde poder hablar, consultar y hasta quejarte sabiendo que tus interlocutoras están pasando por lo mismo que tú, o bien van más avanzadas y te pueden ir orientando. Claro que emprender tiene cosas muy buenas que no pienso cambiar por nada, especialmente cuando recuerdo como era trabajar en una empresa grande. Que conste que he dicho empresa grande y no gran empresa, porque todo emprendedor tiene una gran empresa, aunque muchas veces sea el único trabajador.
Y sí, estoy encantada y a veces pienso que tendría que haber empezado mucho antes, pero entre una cosa y otra, nunca encuentras el momento para empezar hasta que, como mínimo en mi caso, el momento perfecto se te pone delante y no puedes decir que no. Y entonces es cuando tu nueva vida empieza, una vida diferente, con altos y bajos, pero los momentos altos siempre compensan. Es un péndulo, siempre hay días muy buenos y días fatales, no nos engañemos, pero cuando se equilibran te sientes que no podías estar mejor.

Un armario cápsula con las tendencias de invierno 2019-2020

Un armario cápsula con las tendencias de invierno 2019-2020
El tema del armario cápsula consiste en tener unas pocas piezas que funcionen por separado y que nos dejen combinarlas entre sí, teniendo como resultado unos cuantos looks que nos serviran para toda la temporada. La idea de un armario cápsula es que sean piezas básicas, pero esta vez le quiero dar una vuelta, usando artículos de temporada, pero que nos serviran en las temporadas siguientes:
1. Una camisa romántica: ya sabéis que a mi los volantes, las puntas y los lazos me tienen encantada. Yo la recomiendo en un color blanco, así jugamos con un básico, también.
2. Unas botas altas: de color negro y debajo de la rodilla. Si son lisas y rectas, sobreviviran a muchas temporadas.
3.Una falda midi: es un largo que no pasa de moda, porque nunca está plenamente de moda. Si la combinamos con una camisa romántica y las botas altas que acabamos de ver ya lo acabamos de tener.
4.Una capa: hace un par de años que confeccioné mis primeras capas y tengo que decir que tienen mucho éxito. Sobre una chaqueta nos dan un aire mucho más formal,y lo que más importa, abrigan una barbaridad.
5.Un jersey de punto: en un color marrón o bien de la gama de los grises, nos llevará a la tendencia preppy tan propia de los años 90.
6. Unos pantalones tipo seventies, con un poco de pata de elefante, en un color liso, y si es negro nos durará un montón de temporadas y podremos construir muchos looks.
7.Unos pendientes brillantes: y para que nos resulten útiles en mil y una combinaciones, mejor en dorado o plata, que combinan con todo.
8.Una blazer gris: primero de todo porque des de los 80 y su estética yuppie, simbolizan la elegancia y después, de color gris porque los conjuntos de dos piezas en gris, negro y marrón siempre están de moda.
9.Un little black dress: otro de los clásicos que tienen que estar en cualquier armario. Mejor que sea de tirantes y de largo midi, ni largo ni corto, así aprovecharemos cualquier momento del año.
10.Un bolso atemporal: vale la pena invertir en un buen bolsoque nos servirá durante muchas temporadas. Y no hablo de marcas, sino de calidad. Que esté hecho con buenos materiales, que nos de buen resultado y que no sea de tendencia. Un bolso con líneas clásicas aguanta muchas más temporadas sin verse antiguo que uno de tendencia.

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10 piezas que tienes que tener sí o sí para hacerte la vida más fácil

Me gustan mucho los artículos que a veces me encuentro en las revistas femeninas donde te hacen una lista con las piezas de temporada, y que si estás en la edición digital de la revista, hay el link para comprar la pieza. No dejan de ser artículos patrocinados por la marca que toca, pero la idea es buena y yo haré mi propia versión. Y no habrá links, no sufráis. En un principio había pensado añadir fotos de cada elemento del post, pero me quedaría un post un poco largo. Y no me quiero alargar demasiado, así que empiezo:
1.Sobrecamisa de cuadros: que se pueda llevar como camisa, o bien abierta y como chaqueta, las piezas con diversas opciones hacen que se alarguen con el tiempo y no nos cansemos de llevarlas.
2.Tejanos: y aquí seré un poco más concreta, tienen que ser azules, por supuesto y un poco más anchos, nada de mom jeans ni de campana.
3.Tejanos negros ajustados: así compensamos la silueta respecto a los tejanos anteriores, unos más anchos y los otros más estrechos.
4.Abrigos de pelo: este año lo he visto con un solo color, nada de animal print ni estampados demasiado llamativos, mejor tonos color tierra o hasta blanco roto.
5.Mono: no me canso de repetir que es un clásico que no pasa de moda y que en una sola pieza vas la mar de cómoda durante todo el día.
6.Camisa estampada: aquí vale todo, elementos geométricos, flores, cualquier estampado para llevar debajo un cardigan liso que nos hará ir super estilosas.
7.Pantalón slouchy: ara los vemos por todas partes y son un acierto, han sido los pantalones estrella del verano, pero esta temporada continúan con fuerza.
8.Abrigo de color camel: año tras año, es un clásico que perdura. Invertir en un buen abrigo es una buena opción que nos durará un montón de temporadas.
9. Vestido de flores: un clásico que va variando en cada temporada, ahora flores grandes, ahora pequeñas, ahora largo,ahora más corto. Esta temporada, largo y con las mangas abullonadas.
10.Jersey liso de pelo: un jersey que parezca peludito y que sea gustoso,con un color liso, pero con personalidad. Por ejemplo, esta temporada Pepa Loves lo ha sacado en color violeta. Y hasta aquí la inversión de cara a la temporada de otoño, piensa que acaba de empezar y aún tienes tiempo para hacerte un buen fondo de armario de temporada.

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El vestuario en las series (y ya paro)

Una de las series de época donde el vestuario está más cuidado es en Peaky Blinders, una serie ambientada en el Birmingham de los años 20. Esta serie ha recuperado el look masculino de entre guerras: el tejido que manda es el tweed, especialmente en gris y marrón, y el uniforme de los protagonistas se compone de tres piezas: chaqueta, pantalón y chaleco. Las gorras también son indispensables y los cuellos, que entonces eran desmontables, igual que los puños, también. Como que era una época que no se lavaba tanto y que son las piezas que más se ensucian, se podían desmontar y eran intercambiables. Así, se alargaba el tiempo de poder llevar la misma camisa y se veía siempre impecable. Hay que destacar que Stephanie Colliens es la estilista de la serie y ha conseguido volver a poner de moda la estética de la época.
Una serie que al principio me costó bastante, pero que después me acabó enganchando ha sido «Glow», ambientada en la California de los años 80. Si bien en un principio parece la película «Flashdance», después descubrimos que el cast está lleno de mujeres de todas las tallas y colores: tenemos desde la típica rubia que protagoniza series de televisión a la actriz fracasada de color, pasando por la pakistaní delgada como un alambre. Y todas vestidas por Bettie Morgan, la diseñadora de vestuario de la serie que ha explicado que ha hecho una incursión por las tiendas vintage de Los Ángeles, donde ha conseguido piezas únicas que componen el 50% del vestuario y que el otro 50% son piezas diseñadas para la producción. Solamente hace falta echar un vistazo a los bodies que llevan las protagonistas (se dedican profesionalmente a la lucha libre) así como al maquillaje y a la peluquería para trasladarnos a los años 80 rápidamente. La cantidad de sombra azul así como los litros de laca que llevan en el pelo son una de las características de la década.
Uno de mis «guilty pleasures» ha sido Élite , y ha sido una gran sorpresa porque es una serie de instituto, y a mi ya me pilla lejos, el tema, pero como mezcla thriller con unas tramas que tela marinera, ya se me ha ganado. Y es una producción muy cara, donde se ven los euros invertidos. Pero hablemos de vestuario. En el instituto se tiene que llevar uniforme, pero aún así, la estilista de la serie, Cristina Rodríguez, consigue diferenciar cada personaje por la manera como lleva el uniforme: la más pija lleva una diadema como si fuera una corona y va llena de perlas, la musulmana es la única que va con pantalones y el más rebelde se afloja la corbata y lleva la camisa por fuera. Todo són detalles que nos ayudan a conocer a los personajes. Y cuando las tramas salen del instituto vemos que cada personaje viste diferente: la más rica hace que se note de donde viene porque lleva vestidos Gucci, la nueva rica va cargada de oro, la muslumana lleva sudaderas de Compañía Fantástica, una firma muy asequible, y la marquesa va vestida precisamente de esto, de marquesa. La verdad es que el trabajo del vestuario de esta serie es impecable y ayuda y mucho a como vemos los personajes y las tramas que protagonizan.

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Más vestuario, más series

Como el otro día hice un post sobre el vestuario de las series, hoy seguiré por aquí, ya que es un tema que me encanta. Y me quedé con las ganas de hablar de las series de las que casi estoy más pendiente del vestuario que del argumento. Una de ellas es Downtown Abbey, si la habéis visto ya sabéis de lo que hablo. Es una serie de la BBC ambientada a principios de siglo XX donde el vestuario tiene mucha importancia. La serie está centrada en una familia, los Crawley, que ven como su suerte está a punto de cambiar. Se trata de una família aristocrática, de esas que se arreglan a las horas de comer y cenar, aunque no tengan que salir de casa. Su estilista, Anna Robbins, usa muchas piezas vintage, pero también hay muchas de confeccionadas para la serie (y posterior película).
Una de las series que también está ambientada a principios del siglo XX, pero un poco más adelante es la serie española «Las chicas del cable», que se ambienta en los años 20. Su estilista, Helena Sanchís, ha usado diseños suyos o reproducciones originales de la época adaptados al personaje y al físico de la actriz. Una de las características de la serie es que las protagonistas trabajan en la Compañía Telefónica donde visten de uniforme, que se inspiró en las fotos de la época, que hay que recordar que fue una época muy importante en la moda, donde desaparecieron los corsés y la silueta femenina se liberó. Y también hay que ver que cada protagonista viste en función de su carácter, pero siempre de las tendencias de la época.
Mad men es una de esas series donde el vestuario es excepcional, como mínimo para mi. Su diseñadora de vestuario, Janie Bryant, ha ganado un Emmy al mejor vestuario para su creación. No solamente los trajes que llevan ellos, que suelen ser sota, caballo y rey, porque no salen de los dos piezas en marrón o gris. Pero es con las protagonistas femeninas donde ha desplegado todo su talento, donde cambian en función de su personalidad: Betty Draper en sus inicios viste como Grace Kelly, siendo una modelo reconvertida en ama de casa. Por el contrario, encontramos a Joan Harris, que siempre marca silueta. Lo curioso es que la actriz que la interpreta, Cristina Hendricks, siempre se queja que le cuesta encontrar vestido para los premios, ya que tiene una talla que sale de los estándares, pero para la época donde está ambientada la serie es un prototipo de mujer que hace girar las cabezas por la calle. También la otra protagonista de la serie, Peggy Olson, muestra su cambio a través del vestuario. Su personaje empieza como una secretaria que viene de un entorno estrictamente católico y viste como tal. Pero cuando las cosas cambian, y llega a ser publicista, su estilo cambia con ella y viste como una adicta al trabajo, emulando a sus compañeros al llevar una camisa blanca a menudo.