Visita a la ONG Semilla para el cambio en Varanasi (India)

En el viaje a la India visitamos la sede de la ONG “Semillas para el cambio”, organización fundada por la viguesa María Bodelón. Se encuentra en la ciudad de Varanasi y es una ONG que trabaja principalmente para la infancia, consiguiendo escolarizar niños que viven en los slums y así los hacen entrar en el sistema educativo, donde pueden mejorar su educación y su vida. También tienen diversos programas de trabajo, como la Salud y la Nutrición. Y también están focalizados en ayudar a la mujer, porque en Índia ser mujer implica tener una serie de dificultades para llevar una vida económicamente independiente como nosotras la entendemos. Lo que hacen es enseñarlas a coser, así aprenden un oficio y de este modo pueden obtener una independencia económica y así empoderarlas.
Vimos como trabajan con los niños, participamos en algunas clases que estaban haciendo y los vimos como comían. No hace falta decir que la parte que más me interesó de la visita fue ver el taller de confección donde forman a las mujeres. Tienen un programa donde durante seis meses aprenden a coser a máquina y empiezan a confeccionar pequeñas piezas textieles que vende la ONG, como coleteros, turbantes,
y bolsas de tela. Compartimos una mañana con ellos y fue muy emocionante estar a su lado viendo como trabajan. A mi personalmente me gustó mucho poder comprobar que saber usar una máquina de coser puede hacer cambiar una vida. Una sala con unas cuantas máquinas de coser, metros de tela y muchas ganes de aprender son suficientes para tener un futuro.

Para ti (2.0)

Esta semana tuve una sesión con un formador de Barcelona Activa que me vino a hacer una asesoria en Marketing Digital, ya que con la web y las redes me veo un poco perdida y no sé si lo estoy haciendo bien. El hecho de querer ser empresaria total (una manera como otra cualquiera de decir que no me puedo permitir contratar a nadie para que me gestione ninguna área) a veces me hace dudar en según qué aspectos. Me dijo que la web estaba bien (no es mérito mío) y que actualizar el blog con constancia era buena idea, que así la web se veía viva y que iba bien para el posicionamiento a internet (ya hace un año que publico semanalmente y reconozco que me encanta). Al llegar a las redes, me dijo que yo escribía las publicaciones para mi y que eso lo tenía que corregir, que tenía que escribir para la segunda persona del singular, es decir, para ti. Y resulta que hace poco hice un curso de facebook donde me dijeron lo mismo. O sea que tienen razón. No sé si el hecho de ser hija única tiene algo que ver (es broma!!)pero sí que es verdad que al escribir desde mi punto de vista me alejo del objetivo real, que es conectar contigo. Intentaré a partir de ahora orientarlo de la manera correcta,también en las redes, me costará un poco, pero lo intentaré!

Imagen creada por Jcomp – Freepik.com

Black Saturday

La semana pasada fue el Black Friday, que se ve que ahora somos americanos. Me choca que una fiesta tan alejada de las nuestras haya llegado para quedarse. Cualquier día empezamos a comer pavo el tercer jueves de noviembre. Ya lo veréis. Si bien es una fiesta comercial parecida a las rebajas, considero que es bueno adherirse, ya que durante aquel día la gente tiene ganas de comprar y eso siempre es una buena notícia. La única pega es que la mayor parte de la gente todavía no ha cobrado y eso siempre complica las cosas. Este año he podido comprobar que otras tiendas de barrio como la mía que otros años no hacían descuentos este año sí que los han hecho, por aquello de “si no puedes vencerlos únete a ellos”. La verdad es que estos días (yo lo hice durante tres días, de jueves a sábado) entra mucha más gente en la tienda, que es de agradecer. El año pasado, y este también, el mejor día de ventas que he tenido fue el sábado. Si bien se animó a partir del mediodía, la jornada fue bastante bien. Salí media hora tarde tanto por la mañana como por la tarde, y eso siempre quiere decir que hay trabajo. Y como anécdota comentar que vino una chica que se probó un montón de cosas y que le gustaba todo mucho. Me pidió que si por favor le podía guardar un jersey que le encantaba y que vendría el martes a buscarlo, si podía ser. Total, que el Black Friday me ha durado más a mí que a Amazon!!

Soy tallerista

Hace un tiempo, antes de tener la tienda, hice unos talleres de confección. Fue una muy buena experiencia y guardo un muy buen recuerdo.Me quedé con la idea de que algún día retomaría el tema y últimamente le estaba volviendo a dar vueltas. Total, que me he puesto las pilas y ya he preparado cuatro talleres que haré a primeros de Diciembre. De momento haré un par de introducción a la costura, donde las participantes (digo “las” porque siempre en estos talleres handmade las participantes son mujeres, no es que quiera ser políticamente incorrecta) se llevarán a casa una pieza que confeccionaran conmigo. Serán piezas pequeñas que irán variando a medida que avancen los talleres. De momento, serán la confección de una tote bag, donde aprenderán a coser recto; y un neceser, donde aumenta la dificultad porque hay que poner una cremallera. Recuerdo que para mí poner una cremallera era poco menos que una pesadilla y que me hacía tensionar la espalda de una manera que no os explico. Como todo, cuando pones unas cuantas ya desaparece la inseguridad y todo va como la seda.
También he ideado un par de talleres de tipo teórico, como por ejemplo uno del estudio del color y su psicología y otro de como hacer un buen fondo de armario.
Soy consciente de que al principio costará mover a la gente, siempre es un reto iniciar una actividad nueva, pero espero que los talleres funcionen y que me lleven a una nueva etapa de mi aventura con el textil.

En cuatro días, Navidad

Ésta era la frase que decía mi yaya cada vez que volvíamos de vacaciones de verano (normalmente a finales de agosto) y yo siempre pensaba que era una exagerada y que, de hecho, quedaban un montón de días hasta Navidad.
Y desde que tengo la tienda la recuerdo más que nunca, esta frase. Esta tarde cuando venía a abrir ya estaban instalando las luces de Navidad, prueba clara que vamos de cabeza a las Fiestas. Estamos a mediados de noviembre y ya he recibido la bisutería de la campaña de Navidad de dos de mis proveedoras habituales. Esta mañana he estado poniendo orden a las pulseras, pendientes y collares que me han traído. Y he aprovechado para reordenar toda la bisutería en general. No hace falta decir que ya he hecho un par de ventas mientras cambiaba el escaparate, ya que es bastante normal que cuando tengo la tienda con el escaparate desmontado no pare de entrar gente a mirar y , claro, esto hace que haya más venta. Y que conste que no tengo ninguna queja, al contrario!
También tengo toda la colección de invierno en el almacén y quiero que queda expuesta antes de la campaña de Navidad, ya que realmente empieza a mediados de Diciembre, a última hora. volviendo al tema de la bisutería, he puesto los conjuntos de pendientes y collares, he llenado el expositor de pulseras a tope, he hecho filas de pendientes ordenadas por colores y creo (más o menos) que ya lo tengo.
Ahora me falta hacer lo mismo con las piezas de ropa, organizar toda la colección para tener novedades cada semana de aquí a las Fiestas y que la gente que vaya pasando siempre encuentre novedades.
Total, que hoy cuando cierre ya puedo ir a buscar los turrones.

Un mes movidito

El mes de octubre ha sido un mes convulso para mí en muchos aspectos. A parte del clima político que estamos viviendo que nos tiene a todos un poco obsesionados, se ha sumado el hecho que estamos en una especie de verano permanente (escribo este post el día 05 de Noviembre y ayer fue el primer día que me puse medias) y también ha coincidido (ay, estos planetas) que la tienda de enfrente ha decidido cerrar después de diecisiete años. Lo hicieron cuando ya tenían la ropa de la colección de invierno y la pusieron toda al 50%. No hace falta decir que su tienda era una fiesta y que en la mía entraba muy poquita gente. El propietario de la tienda me dijo que estaba vendiendo como si fueran tres Navidades juntas y yo me lo miraba sonriendo mientras por dentro me estaba retorciendo. Suena fatal, lo sé, pero qué caray, me moría de la envidia!! Y lo peor es que el tipo me cae superbien.
Esta semana he leído una noticia en El País que las tiendas de ropa estaban paradas por todas partes, que hasta las grandes cadenas iban locas sin saber si sacar las camisetas de algodón o jerséis de lana, porque no acababan de ver lo que la gente quería. Porque tenían gente en las tiendas, pero que no se acababan de decidir a comprar.
Ya sé que no es justo consolarse con las penurias de los demás, pero la verdad es que un poco sí que conforta.
Suerte que ahora ya estrenamos mes de Noviembre y espero que los planetas decidan cambiar la orientación.

Autónomas

Yo siempre he “culpado” a Montse Pérez , mi profesora de patronaje, del cambio de rumbo que sufrió mi vida profesional cuando empecé a coser. Todo empezó con un curso que hacía en el Centro Cívico La Farinera donde, durante un par de meses, hacíamos una pieza de ropa bajo su supervisión. Se da la circumstancia que mi madre era modista y que siempre me había dicho que me enseñaría a coser. No hace falta decir que yo huía de la idea como del mismo demonio. Si ya cuando me hacía una pieza y tenía que probar mi padre prácticamente se marchaba de casa para no oir los gritos, imaginad si me hubiera enseñado ella a coser! Al final fue mi madre la que me sugirió que fuera a otro centro cívico del que ella daba clases (sí, ella también era profesora de confección)y que si necesitaba supervisión me la haría ella. La primera pieza fue una falda que aún conservo, de estilo vintage (un poco premonitorio) que aún marcó más mi recorrido posterior de lo que me creo. Después han pasado muchas cosas, empecé con los mercados y posteriormente se me presentó la oportunidad de tener tienda propia y me lancé de cabeza.
Casualidad o no, en las clases de patronaje ha habido varias compañeras que han dejado sus trabajos y se han convertido en emprendedoras, esa palabra tan de moda últimamente.
La semana pasada hicimos una cena para compartir las penas y alegrías y salí muy reforzada. Ver que tienes compañera de guerra con las que hablar y que hablan tu mismo idioma es muy enriquecedor y si es delante de un gintonic, aún más!!!

En las redes

Cuando empiezas a crear un negocio ves que tienes que estar en Internet y cuando tuve la página web me percaté que también tenía que estar en las redes sociales. Hasta aquí todo muy bien, pero ya vi que se me iba a generar trabajo. Hace unos meses ya escribí un post sobre las redes donde decía que me parecían imprescindibles aunque a la vez eran unas ladronas de tiempo importantes. Y como tengo cierta obsesión con los seguidores y la presencia de la tienda en la red, he decidido que haré una colaboración cada mes, para darme más visibilidad y conseguir crear una comunidad y, de paso, incrementar las ventas. Empecé el mes de julio haciendo un concurso, bien, lo hizo la influencer, yo me dediqué a ver como funcionaba. Como que fue bastante bien, el mes de agosto hice otro, donde conseguí una subida de seguidores importante y me gustó la repercusión. Fue un concurso a dos bandas donde tuve una participación más activa y me divertí un montón. A partir de aquí, ya se me ofrecieron dos influencers más para colaborar, se ve que el mundo 2.0 es pequeño y que la gente se conoce,si ven que quieres trabajar con ellos te buscan como cliente. Ahora tengo pendientes un par de acciones durante octubre y noviembre que si me seguís en las redes (hombreeee, estáis tardando) ya veréis de qué se trata. Me falta pensar qué haré en diciembre (cuando la tienda cumpla dos años) y ya tengo el año resuelto (en cuanto a las redes, claro!)

La confección en la India

En un país como la India, del que recibes impactos a cada momento, el tema de la confección no podía ser diferente. Aunque ya me habían informado de las tiendas y talleres que me podía encontrar me llamó mucho la atención el hecho de que los que se dedican a la confección son todos hombres. De hecho, los que están de cara al público en las tiendas textiles también lo son. Hay pequeños talleres que tienen unos cuantos modelos colgados en el exterior y que te lo hacen a medida en muy poco tiempo. Yo me compré una chaqueta y como comenté que me la veía larga me dijeron que en media hora me la arreglaban o que si prefería otra tela me la hacían en tres horas. Eso es rapidez. Todos tenían máquinas de coser y me llamó mucho la atención que las tienen de todo tipo: mucha máquina Singer de estas a pedales como las que tenían nuestras abuelas; máquinas Singer a pedales, pero adaptadas al motorcillo eléctrico y después máquinas eléctricas como la que tengo en la tienda. También hay tiendas más grandes, pero que también cuentas con un taller para hacer los arreglos rápidamente y eso me gustó mucho. Es mucho más práctico este sistema que el que usamos nosotros, una tienda de venta y otra de arreglos.
En fin, que me encantó ver como funcionan mis colegas textiles a seis mil kilómetros de casa.

El retail en India

Este septiembre hice un viaje a Índia y aunque era vacional, he aprovechado para hacer unas compras para la tienda y también aproveché para visitar una fábrica téxtil en la ciudad de Agra (la ciudad del Taj Majal). Cuando hablamos de fábricas en Índia nos esperamos las que vemos en los reportajes, fábricas masificadas con horarios infernales y que trabajan para grandes firmas low cost. No hace falta decir que esta fábrica no tiene nada que ver con este tipo de producción.
Pedí el contacto a Tiralahilacha, una de las firmas que tengo en la tienda que tienen su producción en Índia bajo los estándares de comercio justo y me facilitaron la dirección de Kishor Garments. Concerté una cita por mail y concretamos que haría una visita cuando estuviera en Agra. solamente llegar a la fábrica en la misma puerta tienen un cartel donde indican que en esta fábrica no hay trabajo infantil. Es curioso que lo tengan que hacer constar, que es lo primero que te choca cuando entras. Una vez dentro, nos hicieron una visita guiada por todos los departamentos: vimos control de calidad de los tejidos, patronaje, producción, control de calidad de piezas acabadas y embalaje. Aunque hay diferencias con las fábricas que tenemos aquí, me gustó lo que vi. Tratan a su personal de manera correcta, los horarios son respetuosos y reciclan el 80% del agua que usan. Lo que más me gustó es que la empresa ya tiene 30 años de antigüedad y que su fundadora es una mujer (toda una heroicidad en India) que ahora cuenta con tres fábricas en el país. Inició esta aventura para dar trabajo a las mujeres y que de este modo tuvieran independencia económica. Hay que destacar que en ese país los hombres son los que se dedican a la confección en gran medida, así que este proyecto es importante en muchos aspectos. Salí muy contenta de ver que muy lejos de casa hay gente que cree en proyectos que sobre el papel son muy complicados, pero que con tenacidad y mucho trabajo detrás llegan a buen puerto.