El cine como generador de estilo

El cine es un medio que genera estilo, inspira tendencias, sirve de inspiración para firmas y muchas veces es un escaparate para diseñadores.
En algunos momentos de la historia, el cine y con posterioridad la televisión, han sido la principal fuente de referencia para la sociedad y de ello han surgido modas y tendencias.
La moda característica de los años 50 empieza el año 1947 con el estreno de “Gilda” y la mítica escena del guante, que no solamente suposo un escándalo si no que suposo un nuevo prototipo de mujer potenciado por dior.
La década de los 60 fue Brigitte Bardot quien marcó tendencia, dentro y fuera de la pantalla. En los años 70 fue la era de Tony Manero, personaje interpretado por John Travolta en “Fiebre del sábado noche” que puso de moda las camisas ceñidas y los pantalones de campana.
En los años 80, la televisión (sobretodo la americana) entra con fuerza y series como “Falcon Crest” o “Miami Vice” se vuelven referentes (en esta última, todos los hombres empezaron a llevar americanas arremangadas sobre camisetas de punto).
En los años 90, las series como “Melrose Place” y “El príncipe de Bel Air” son una gran influencia de nivel planetario. Cuando se estrenó “Matrix” en los cines suposo una revolución estética y los looks que aparecen en el film, looks en tonos negros y el cuero como tejido estrella acabaron llegando a las pasarelas y, posteriormente, en las calles.
Últimamente hay diseñadores de renombre que se han encargado de hacer el vestuario de películas, como el caso de Prada y Salvatore Ferragamo que se encargaron del vestuario y del calzado de Nicole Kidman en “Australia”, film de 2008. Prada también se hizo cargo del vestuario de la película “El Gran Gatsby”, estrenada el año 2013.
Durante los primeros añs del siglo XXI la televisión también se ha relacionado con la moda, como por ejemplo las series “Sex in the city” y “Gossip Girl”, las dos ambientadas en Nueva York y donde la moda que lucen sus protagonistas son prácticamente un personaje más.

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Y ya van tres

Estos días estoy a punto de cumplir tres años con la tienda y ya sabéis que de vez en cuando me gusta hacer un poco de reflexión. Esta temporada ha costado un poco arrancar, aunque el tiempo nos acompaña porque de hecho, ha sido la primera castañada, en mucho tiempo, que hemos celebrado en manga larga. Pero todavía no sé qué pasó, si por el tiempo, o quizás el Black Friday, que noviembre ha estado un mes complicadito.
Tengo sentimientos contrapuestos hacia esta celebración del Black Friday. Por un lado, quiero vender, esto está claro, pero por otro lado no me convence esto de hacer descuentos constantes si al final estoy viviendo del margen. Tengo unos gastos fijos que me genera tener un negocio y no me hacen descuento por estar en una determinada fecha del calendario. Pero sorprendentemente la última semana fue una locura y lo rematamos con un Comercio en la calle este último domingo que, contra pronóstico, fue un éxito de ventas y también de visitas.
Durante estos tres años, he cocido a mucha gente que me encanta, los tenderos de mi barrio son ahora mis compañeros, he visto pasar a los Reyes Magos por delante de la tienda, he llegado a la cena de Nochebuena reventada, pero muy feliz de trabajar tantísimo durante el día, he convertido la tienda en una galería de arte por una noche, he vestido a dos novias y he cedido vestuario para un cortometraje. Ahora tengo previsto hacer presentaciones de colección y talleres de estilismo, así que deseadme suerte.
El otro día un amigo me preguntó si no era aburrido estar tantas horas en la tienda y la verdad es que no. Siempre hay cosas por hacer: a parte de tener la tienda organizada, me gusta tener las redes sociales actualizadas (estoy ligeramente enganchada en instagram), intento tener tiempo para coser un rato e ir confeccionando piezas y también escribo un post para el blog cada semana. O sea que a menudo me falta tiempo.

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Tendencias de otoño invierno

Aunque soy partidaria de seguir el estilo personal de cada uno, me gusta estar enterada de las tendencias y adaptarlas a mi manera de vestir. Ya sabéis que el estilo de la ropa que yo tengo en la tienda no sigue las tendencias al pie de la letra, pero encuentro que vale la pena hablar de ellas en este post. Las tendencias que ya hemos visto en las pasarelas y que veremos en la calle (o no, que esto nunca se sabe) son las siguientes:

-Pantalones anchos y de tiro alto, que son los que más estilizan, así que estamos de enhorabuena. En cuanto a los estampados, bien chillones y también lisos en colores más clásicos como beige, negro o camel.
-Los trajes se llevan un par de tallas más grandes con estética oversize y marcando espalda ancha.
-Los cuadros mandarán y los estampados tipo pata de gallo y Gales, que ya se llevaron el año pasado, vuelven con fuerza.
-Animal print: y en todas partes, encontramos abrigos de piel artificial con estampado animal, chaquetas, faldas, vestidos, zapatos y hasta pendientes, que los tengo en el escaparate. Y en este estampado encontramos toda la selva: tigre, serpiente, cebra…
-Botas de cowboy: tendencia que nos llega del Norte de Europa y que estamos viendo combinado con vestidos midi. Son de los complementos que vuelven una y otra vez.
-Desaparece la estética monocolor en bloque, así podemos jugar un poco más con las combinaciones.
-El color marrón también es un clásico de esta época del año, aunque tal tendencia marca el marrón chocolate como protagonista.
-Rosa palo: el invierno pasado ya apareció con fuerza y parece que tenemos para rato. A mi es un color que no me puede gustar más, pero para gustos tenemos los colores.
-Lentejuelas: desaparecen los colores metalizados, pero las lentejuelas se mantienen. Y en looks de día, combinados con otras piezas que no sean de fiesta.

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Tipos de tejidos (segunda parte)

Seguimos con la descripción de los tipos de tejido que iniciamos en el post anterior:

Cashmere: es un tejido muy lujoso porque viene de unas cabras muy exclusivas. Ya sé que hace gracia el tema de cabra exclusiva, pero es una raza muy reducida, de aquí su alto precio. Normalmente se mezcla con otras fibras y se utiliza sobretodo la confección de cardigans, estolas y piezas de abrigo.
Tafetán: tejido originalmente de seda, con una superficie satinada y que parece un tejido arrugado. El aspecto es rígido y es una tela gorda, con tornasol metalizado o con otro color. También puede ser sintética y se utiliza para vestidos de fiesta.
Shantung: tejido que imita la seda salvaje en los nudos de la trama, con un acabado muy característico. Es sedoso, ligero y con una suferficie en relieve.
Organza: es similar al tafetán, pero más rígido y transparente. Lo vemos muchas veces en vestidos de novia.
Mikado: es un tejido de seda natural muy grueso, con una textura ligeramente granulada y mucho cuerpo. También lo encontramos en la confección de vestidos de novia.
Terciopelo: tipo de tela muy suave, con caída y brillantez variable si se pasa la mano por encima. Los hilos se distribuyen uniformemente, con pelo corto y denso. El buen terciopelo es de seda, aunque ahora mismo hay versiones de poliéster.
Pana:tejido grueso y de tacto similar al terciopelo, pero con un característico acabado en forma de rallas en relieve. Se fabrica en algodón y se usa para piezas de invierno.
Piqué: tejido fraccionado en doce hilos, normalmente usado con hilo de algodón, que se caracteriza por la mitad de los hilos levantados de cada sección cambia alternativamente en cada pasada.
Presenta un acabado en relieve en forma romboidal. Se usa en la confección de ropa infantil, pero hay una marca de polos con logo en forma de cocodrilo que hace la mayoría de sus piezas en este tejido.
Blonda: tejido formado por hilos de seda, algodón, lino, oro o plata, torcidos o trenzados. Hay diferentes tipos de blonda: chantilly, guipure, soutache…
Franela: es un tejido suave que se puso de moda con el grunge de los años 90. Es el tejido de la característica camisa de cuadros de leñador. Da calor, es resistente y durable.
Damasco: es el tipo de tejido en el cual por un lado la trama sirve de fondo y la urdimbre forma los dibujos y por otro lado se ve del revés. Se considera que la cara tiene el fondo brillante y los dibujos mate. Los dibujos son de tipo barroco, muchas veces de flores y animales en tonos dorados, en contraste.
Tartán: tipo de tejido de origen escocés (¿recordáis las faldas escocesas?).Suelen ser de color rojo o verde y normalmente se usa en invierno.
Paisley: motivo de tipo vegetal también de origen escocés (de aquí el nombre) y que presenta unas figuras redondas en forma de gota de agua. Es un estampado psicodélico y que tiene el origen en India.
Pata de gallo: tela gruesa con estampado bicolor que se caracteriza por la repetición de pequeñas figuras abstractas de cuatro puntas que parecen cuadrados partidos.

Tipos de tejidos (primera parte)

Hay muchos tipos de fibra, tanto naturales como artificiales que posibilitan la creación de multitud de tejidos con características diferentes.

Seda: fibra natural producida por los famosos gusanos de seda antes de terminar su metamorfosis. Tiene una textura suave y lisa, es una de las fibras naturales más fuertes y es sensible a la luz del sol, se debilita si se expone demasiado a la luz del sol.
Lana: fibra natural que se obtiene a partir de las ovejas. Es ignífuga y resistente. También es elástica y flexible y mantiene nuestra temperatura corporal.
Algodón: es un tejido hecho de la planta del mismo nombre. El algodón representa el 45% de la producción mundial total de fibras textiles. Es un tejido muy resistente, aunque hay diversas calidades. Para su fabricación se necesita mucha agua, por eso es más recomendable el algodón orgánico, siempre más respetuoso.
Satén: es un tejido hecho de algodón, brilla por la parte exterior, característica que se consigue con los hilos tramados. Se utiliza en corsetería, camisones y vestidos de noche.
Tweed: es el tejido característico de las chaquetas Chanel. Es un tejido de lana cálida, áspero y resistente.
Lino: se compone principalmente de celulosa y acostumbra a ser blanco o de colores claros. Absorbe mucho el agua, sin que al tacto se note húmedo. Se usa sobretodo en verano, ya que la fibra es buena conductora del calor y otorga cierta sensación de frescor.
Tul: tejido ligero, pero rígido que parece una reja pequeña. Normalmente se confecciona en seda de calidad. Hay liso y también bordado o trabajado, y también hay microtul, con la trama casi imperceptible.
Muselina: tela muy fina, con mucha caída y prácticamente transparente. Puede ser de tejidos naturales como seda, lana o viscosa y también tejidos sintéticos.
Crepe: es un tejido que se distingue por una superficie ligeramente granular y arrugada.
Georgette: tela semitransparente, con mucha caída. Originalmente, se confecciona de seda, pero también la encontramos en fibras sintéticas. Presenta una superficie ligeramente arrugada que se genera por la alternancia del hilado con fibras retorcidas.
Lycra: es una fibra sintética patentada, su nombre es una marca registrada, muy elástica.
Punto: es un método para tejer con lana , aunque a veces se utilicen también otros tejidos como el algodón. Muy elástico, que muchas veces se refuerza con elastán.
Poliéster: es un tejido sintético que proviene del petróleo. Se parece a la gasa o a la seda y es uno de los más usados por la industria low cost.

 

Los años 50

Los años 50 son la década del New Look de Christian Dior. La alta costura vive un momento de esplendor y es imitada por las grandes cadenas americanas. Italia ve que la moda puede ser un gran negocio y empieza a presentar colecciones de alta costura en Milán.
El New look consiste en resaltar las formas del cuerpo, haciendo que la silueta femenina sea una X, marcando hombros y caderas y ajustando cintura con cinturones. Las medidas 90-60-90 empiezan a ser el ideal deseado. Las faldas se alargan por debajo de las rodillas y son principalmente de dos tipos: acampanadas, o bien todo lo contrario, la falda lápiz, completamente enganchada a la cama, imprescindible un corte en la parte trasera para facilitar movimientos.
Los vestidos de dos piezas, chaqueta y falda, son muy populares y se llevan también conjuntos de falda y blusa, como también los jerseys ajustados de cuello alto y manga japonesa. Los abrigos son anchos y se ponen de moda las pieles.
Los pantalones son cada vez más populares, llevados sobretodo por los más jóvenes. Quedaban entre el tobillo y las rodillas y ajustados a la pierna.
En la playa, mandaban los bañadores elásticos y los albornoces cortos. Se empiezan a ver shorts y camisetas a rallas a conjunto con el sombrero de paja y sandalias.
También cambia mucho la moda masculina. En el cine mandan James Dean y Marlon Brando y el prototipo de joven rebelde. Pero por la calle los hombres siguen siendo formales y elegantes, con trajes grises, negros y marrones.

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Talento local

Los que me conocéis ya sabéis que soy un poco pesada con el tema de la artesanía y el comercio local. Que el hecho de comprar camisetas a cinco euros comporta muchas lágrimas detrás y que somos responsables de la precariedad de nuestra industria textil, casi finiquitada. Y que se me rompe el corazón cuando me dicen que una pieza hecha por mi es cara cuando estamos hablando de 35 euros. Por eso os quiero compartir que participo en una iniciativa de la mano de Comunicraft, que ha puesto en marcha un directorio de marcas sostenibles y de proximidad que ayude a concienciar al público del consumo responsable. En nada nos encontraremos con las fiestas de Navidad y estaría muy bien que los regalos se compraran en el pequeño comercio y de marcas sostenibles. Detrás del hastag “yoregalotalentolocal (o en catalán #joregalotalentlocal) encontraréis todas las marcas que participamos en esta iniciativa conjunta. Si queréis darle un vistazo, podéis consultar la web www.talentolocal.org, donde está la lista de todos los diseñadores, artesanos y tiendas que participan.
Siempre es mejor colaborar con las tiendas y los artesanos que tenemos cerca, que las grandes marcas ya venden suficiente durante todo el año, y nosotros nos encontramos en una lucha constante, si bien es un camino que nos encanta, no lo vamos a negar. Y que tampoco nos hará ricos, pero la satisfacción que da hacer tu propia producción es una gran recompensa. Siempre digo que desde el primer minuto de empezar he tenido a gente que ha entendido lo que hago y que me ha dado su soporte, y no puedo estarles más agradecida.
Pues espero que este post os anime un poco más a pensar en comprar los regalos de navidad y ya puestos, los regalos en general. Que somos pequeños, pero tenemos mucha energía para hacer las piezas que marcan la diferencia. Entre todos hacemos que otra manera de consumir sea posible.

Los años 60

El clásico estilo New Look llega a su fin y más cuando muere su creador, Christian Dior. En el año 1964 Mary Quant incluye por primera vez la minifalda en su colección de verano. Fue una revolución, pero también muy criticada. De todos modos, muy pronto se incluyeron minifaldas en todas las colecciones. La falda ya no cubría las rodillas y fue Jackie Kennedy quien la popularizó. Una diseñadora que nunca aceptó la minifalda fue Coco Chanel, que durante esta década creó su clásico vestido de dos piezas que aún hoy se considera imprescinsible para cualquier mujer elegante y que se ha imitado hasta la saciedad por marcas mainstreem y por modistas de todo el mundo.
Durante esta década, manda el prêt-à-porter, mejora la situación económica y esto hace que la moda viva un gran momento. Es en este momento cuando se empieza a ver a diferentes generaciones que quieren vestir igual. Hasta los años 50 estaba muy diferenciada la manera de vestir por edades, pero en los 60 todo el mundo abraza el estilo juvenil. Uno de los iconos de la época viene de Francia y es Brigitte Bardot, que después se ha visto que no ha sabido adaptarse al paso del tiempo. Todo el mundo quería llevar el pelo (bien crepado) y los ojos (bien marcados) como ella.
En el año 62 nace el movimiento ye-ye, donde se pasa del estilo juvenil a vestidos tipo princesa o imperio, escotes redodos y manga corta, tipo escolar.
Las piezas se separan del cuerpo y los vestidos baby doll son los más populares. Desaparecen las costuras de las medias, los sombreros adoptan un aire campestre y los bikinis son cada vez más pequeños, como los que llevamos actualmente.
Las líneas son muy efímeras, las tendencias cambian y la moda se agiliza en respuesta al mercado.Un par de movimientos que podemos destacar de esta época es el Op Art y el Futurismo.
El primero corresponde a un movimiento artístico abstracto donde combinan blanco y negro y forman estructuras repetitivas, como si fuera un tablero de ajedrez.
El futurismo fue el movimiento de líneas marcadas donde destacaron Courreges y Paco Rabanne, fue una corriente que auguraba un mundo mejor, más racional, pero también más creativo.

En cuanto a la moda masculina, no hay grandes novedades, los hombres van con dos piezas y en verano se ponen de moda las camisas y polos Fred Perry y Lacoste, que cincuenta años después, no han cambiado demasiado y continuan siendo un clásico de moda.

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Los años 70

Los años 70 son la década donde la moda americana pierde fuerza y el centro de todas las tendencias se encuentra en Londres. Inglaterra se convierte en el centro de todas las miradas a partir de la irrupción de la minifalda (mérito de Mary Quant) y es donde surgirán las tribus urbanas que marcarán el estilo de la década. Hay que destacar que se diferenciaba entre la moda de día (colores y tejidos neutros y formas más recatadas) y la moda de noche, donde explosionaban todas las formas y colores y donde se usaban tejidos sintéticos y plásticos.
Si nos paramos a ver como eran las faldas, había tres medidas que curiosamente han llegado hasta la actualidad: la minifalda, 10 ó 15 cm por encima de la rodilla, la midi (justo cubriendo las rodillas) y la maxi (larga hasta los tobillos). Las marcas de lujo ya no son queridas por la juventud, aunque no pierden prestigio.

En los años 70 empieza la moda unisex, la ropa masculina incorpora más colores. Ambos sexos llevan pantalones de campana y altos de cintura, con la parte de arriba bien ceñida. Los abrigos largos se combinan con faldas cortas y los zapatos son altos y cuadrados.
Dos de las tribus urbanas que nacen en este época son los hippies y punks, que son polos opuestos.
El movimiento hippie se inicia en esta década y se caracteriza por la anarquía no violenta, la vuelta a la naturaleza y la preocupación por el medio ambiente. En referencia a la moda, la ropa es de colores brillantes, con estampados florales y tejidos desteñidos. Las camisas largas y los pantalones de campana son muy utilizados y hasta había muchos que fabricaban su propia ropa como protesta frente a la cultura consumista.

El movimiento punk salió más tarde, hacia 1975 como expresión inconformista. Cuando pensamos en el punk nos vienen a la cabeza imágenes como el cuero con chinchetas, el pelo de punta y los pantalones bien estrechos. Todo esto es correcto, pero en el look punk se combinan elementos de glam, de rock de los años 50, de la cultura rasatafari, el reggae y hasta el look sado. Una de las diseñadoras o, porqué no decirlo, la diseñadora que relacionamos con este movimiento es Vivienne Westwood, que continua en la cresta de la ola presentando colecciones a las pasarelas internacionales año tras año. Y sigue siendo punk, no me negaréis que no tiene mérito, porque actualmente tiene 77 años. La clave de este estilo es la ropa negra (también el rojo se aceptaba mucho), muy gastada, chinchetas, collares de perro, piercings, vaqueros ajustados y animal print. Y , claro, el pelo de colores y muy puntiagudo.

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Los años 80

El lema de los años 80 fue el “viste como quieras”, todo estaba permitido. El cine siempre ha reflejado la moda y una película que fue muy imitada y que marcó el principio de los años 80 fue “Fiebre de sábado noche”, aunque se rodó a finales de los 70.El personaje de John Travola fue muy imitado y aún este 2018 el propio Travolta lo recuperó para el número musical que se hizo como apertura de la entrega de los Oscar. Para las chicas, el modelo a seguir fue Madonna, icono de esa época y que aún hoy marca tendencias en cuanto a moda. En esa década, puso de moda la superposición de piezas, las blondas, los guantes con los dedos cortados, los lazos, las cruces y el pelo bien despeinado (con los años, ha mejorado y mucho, en cuanto a estética capilar).

Mucha de la influencia vino una vez más de Estados Unidos y de las series que allí se hacían. Si recordamos “Falcon Crest” y como iban vestidas sus protagonistas femeninas veremos como era la elegancia de la década. Para el estilo informal, las chaquetas con las mangas subidas y la camiseta debajo como llevaba Don Johnson en “Miami Vice”. Todavía recuerdo que mis abuelos veían “Las chicas de oro” por como iban vestidas sus protagonistas, mujeres de cierta edad, pero vestidas a la última.
Otro artista, también americano, e icono de la moda fue Michael Jackson. La chaqueta roja de inspiración militar aún ahora es un referente que se ve en las pasarelas colección tras colección. Y también los calcetines blancos y el guante de pedrería pasaron a la historia para siempre.

En esta década se pone de moda que las blondas de la ropa interior queden a la vista (tendencia que ahora vuelve a estar de moda), cuero y cadenas, ropa oversize, todo con espíritu rebelde. sin tener nada en cuenta, también se pone de moda la ropa de una tribu urbana que se inicia en esta época, los yuppies, todos perfectamente vestidos con piezas de Armani, bien estructurados (y con hombreras, que amenazan con volver). Y otra vez, si volvemos al cine, la imagen de Melanie Griffith en “Armas de mujer” cogiendo el barco para llegar al Manhattan de los 80 vestida con un traje chaqueta y unas deportivas blancas también es un fiel reflejo de la época.
Encuentro que de cada época hay cosas que quedan y cosas que espero que no vuelvan nunca, pero ya se sabe que todo está inventado y que la moda es cíclica.

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