Como vestir para una graduación

Ya se acaban los exámenes y ahora llegan las graduaciones, y esto quiere decir sin lugar a dudas que podrás estrenar un vestido de fiesta. Todavía no había escrito ningún post sobre graduaciones, pero ya he tenido clientas que me han pedido que las vista para la ocasión. Yo cuando estudiaba no hacíamos graduaciones, acabábamos el curso y a casa. Y encuentro que está muy bien que se celebre que se ha acabado una etapa, y más si supone estrenar ropa nueva. Hay diversas opciones y os escribo unos tips para las diversas posibilidades que hay para ir bien vestida en esta ocasión. Es importante que vayas cómoda y si no estás acostumbrada a los vestidos largos quizás la mejor opción será un vestido corto de fiesta. Así, si le cambias los zapatos y los accesorios lo podrás reciclar para una boda.
Los que me leéis a menudo ya sabéis que soy una fan de los estampados florales y en esta ocasión, tampoco pueden faltar. Y pueden ser flores pequeñas tipo Liberty o con el estampado floral grande, como punto fuerte del vestido. Y los volantes también son un elemento que no puede faltar. Pueden ser en efecto cascada, que es una de las tendencias de temporada. O un escote con volantes que dejan la espalda al descubierto. En la parte de la falda, tanto los volantes como los plisados te harán sentir la reina de la fiesta. También los escotes en la espalda son muy favorecedores. Si te gusta el estilo romántico, ya sabes que estos vestidos con blondas son perfectos si los eliges en color rosa empolvado o nude. En este estilo encontraremos transparencias y tejidos como blondas y puntas.
Si te gustan los vestidos largos, tienes la opción minimalista de modelos rectos con escote palabra de honor o asimétrico. Si por el contrario piensas que no te gradúas cada día y quieres tirar la casa por la ventana, porque quieres un vestido de aquellos que no te pondrás cada día puedes optar por un tres en uno: transparencias, blondas y volantes.
Si salimos de los vestidos, una opción que yo vendo a menudo en la tienda para las graduaciones es un mono, y siempre de pantalón largo. Vas de largo, pero sin ir con vestido. Es una opción arreglada, pero con un punto más informal, que después de la ceremonia acostumbra a haber fiesta y nos tendremos que vestir adecuadamente al evento.
También podemos optar por dos piezas: un top con falda, que mejor si es de medida larga o midi, también tenemos la opción de la falda de tul, que siempre encaja para fiesta y la podremos reciclar para cada día.
Y otra opción son las dos piezas con pantalón, entonces tendremos que sofisticar la pieza de arriba, que sea un top con personalidad. Y los pantalones que sean anchos, tipo palazzo, que son elegantes sin muchos artificios.
Y hasta aquí las opciones que os propongo. Ya sabéis que es importante escoger un look que no siga demasiado las tendencias, que las fotos de este momento las recordaremos siempre y a ver si en diez años os encontráis que quizá os pasasteis de modernos. Pero lo mas importante será disfrutar del momento y vivir la fiesta.

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El Comercio en la calle

El sábado pasado fue el Comercio en la calle que hacemos cada año el primer fin de semana de junio y siempre nos pasan un montón de cosas durante ese día. Así que vale la pena dedicarle un post, haciendo un paréntesis en los temas de moda.
Pues bien, nos citaron a primera hora de la mañana del sábado para montar la carpa, que es el momento más traumático del día porque, aunque me ayuda mi amiga Gema, siempre nos cuesta un rato montarla. Y más esta vez, que nos faltó una pieza. Y no la encontramos en ningún sitio. Tengo que reconocer que estuve a punto de llorar y todo, suerte que en la oficina del Cor d’Horta tenían piezas de sobras y acabamos montando la carpa sin más incidentes. Con microinfarto incluido, eso sí.
En estos mercados siempre me acompaña Gema, que estar sola es muuuuy aburrido y es una manera de vivirlo diferente. Y montamos las burras en la tienda, las bajamos y montamos la mesa, donde ponemos la bisutería y las piezas textiles más pequeñas.
Y empezamos nuestro día, fue viniendo gente y aquí es donde empezamos siempre a pasárnoslo bien. Hablar con las clientas, con la gente del barrio, con los amigos que te visitan. Y empiezan a pasar cosas, como que te dejas una alarma puesta en una pieza y tienes que subir con la clienta a la tienda para poder quitarla. O bien que una clienta se pruebe la ropa sin que le importe quedarse en sujetador durante un rato en medio de la calle (fuimos discretas, pero quizás la vio más de una persona).
A la hora de comer, como baja la afluencia de público, se crea una hermandad con el resto de tenderos que tendríais que haber visto la que había montada en Baixada de la plana, con fideuá, cava, pastel y todos juntos comiendo en el aire libre.
Sí que es verdad que durante el mediodía y a primera hora de la tarde hizo mucho calor, pero a principios de junio ya es lo que toca.
Y fue pasando la tarde y seguimos recibiendo visitas hasta que, casi sin darnos cuenta, fue la hora de irnos. Coincidió que había un concierto y fuimos recogiendo al ritmo de la música. No hace falta decir que después de un día de feria, dejamos los trastos en la tienda tal cual llegamos y ya el lunes será otro día. Y el lunes siguiente vine un rato antes y lo dejé todo listo, como si no hubiera pasado nada. Y ahora toca esperar al siguiente, que será hacia el mes de Setiembre. Nos veremos pronto!!

Tendencias de este verano que ya llevaba tu abuela:

Cada verano vemos nuevas tendencias y nos creemos que son rompedoras y que seremos las primeras en llevarlas, y resulta que nuestras abuelas ya iban estilosas hace un montón de tiempo. Y ya veréis que tengo razón cuando acabéis de leer este post. Empezamos a repasarlas:
La cadena de tiendas de Amancio ha usado esta temporada la organza, especialmente en blusas con líneas clásicas y mangas abullonadas. Y con presencia de lazos, también. Las habíamos visto antes en las pasarelas, pero han llegado a la calle y para quedarse.
Una de las películas clásicas que pusieron de moda el estilo safari fue “Mogambo”, que fecha del año 1953, donde Ava Gardner y Grace Kelly rivalizaban en estilo delante de la mirada de Clark Gable vestidas con unos pantalones kakis de talle alto y una blusa fluida (entre otros looks) que este año hemos visto en tiendas de marcas low cost. Y es que el safari es uno de esos estilos que cada cierto tiempo vuelve a aparecer durante un par de temporadas.
El crop top ya hace un par de temporadas que colea y esta temporada lo veremos combinado con faldas largas hasta los pies. Si el conjunto es monocolor, ya lo llevaba tu abuela en los años 30. Si tienes una ceremonia esta temporada puedes probar esta combinación, que seguro que será un éxito, especialmente si incluye topos, tendencia del 2019.
En el post dedicado a Coco Chanel, ya hablaba de la combinación de pantalones palazzo con topos de punto, que ella puso de moda y que probablemente llevaremos esta temporada. Son realmente favorecedores los pantalones fluidos combinados con un top en contraste en la parte de arriba.
Las faldas midi son un must y esta temporada llegan con fuerza las de satén, que si veis “Las chicas del cable”, serie ambientada en los años 20, ya veréis de qué os estoy hablando. Así que ya sabes, quizás el hecho de que te guste la moda es porque lo llevas en los genes, no crees?

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Nunoya, una tienda de telas diferente

Una tienda de tela que me gusta especialmente y que he recuperado últimamente es Nunoya, una tienda de telas japonesas. digo recuperar porque hacía mucho tiempo que no iba. Es una tienda conocida principalmente por tener telas japonesas, pero también se pueden encontrar telas europeas y americanas . También tienen la firma Liberty London, que son telas con estampado floral muy imitado, pero que la marca original no la tienen en todas partes.
La primera vez que entré fue con mi madre, que compramos una tela para hacerme una falda (yo todavía no cosía) que me gustó muchísimo. Y la tienda cambió de ubicación (ahora están en la calle Trafalgar) y ya no me venía de paso, con lo que dejé de pensar en ella, hasta que hace poco pasé por delante y me decidí a entrar. Buscaba telas para hacer bandanas para el pelo, que el año pasado las hice por primera vez y triunfaron un montón. Y cuando entre vi tantas telas que en un principio me puse nerviosa y todo. Me acostumbra a pasar, me agobio fácilmente cuando estoy rodeada de telas. Sé que parece una tontería, pero es aquella sensación de mariposas en el estómago, de ver tantas telas y de pensar qué voy a hacer. La propietaria es una chica japonesa que habla catalán (ya sabéis que a mí estas cosas me encantan) y te deja a tu aire, como a mi me gusta.
Hasta me dejaron hacer fotos, que al minuto ya estaban en el instagram de mi tienda. A mi las telas que más me gustan son las japonesas y en especial las de estampado floral. Las venden a metros y también hay una sección de recortes para los amantes de patchwork. También hay una zona outlet, donde se pueden encontrar auténticas joyas.
Se pueden encontrar lonetas y telas para tapicería y para la decoración del hogar, también.
Yo salí con un par de telas japonesas estampadas que las convertí en bandanas rápidamente. Y fue ponerlas en el escaparate y empezar a volar. Total, ¡que tendré que volver pronto!

Coco Chanel, un icono que aún hoy es demasiado moderno

No hace falta que os explique quién fue Coco Chanel porque continua siendo un icono de la moda y es uno de aquellos personajes que siempre será moderno. Esto les pasa a los visionarios que nacen en un tiempo que no les corresponde. Coco Chanel fue avanzada en muchas facetas, no solamente en la moda, ya que su vida personal la llevó como ella quiso y le ocasionó dolores de cabeza y escándalos que lejos de hacerla echarse para atrás, la hicieron más fuerte y construyeron la mujer independiente que llegó a ser. En cuanto a la moda, hacía una cosa que actualmente le ha copiado (o bien se ha inspirado) Victoria Beckham y es que lleva sus propios diseños y siempre antes de que salgan en las colecciones, con lo que cuando salen a la venta ya se han visto en prensa.Si esto no es marketing 2.0 ya me diréis qué es.
Y hay muchas piezas de Chanel que todavía ahora son muy modernas y que las llevamos en nuestro día a día, como ahora veremos. Le tocó una época en que las mujeres empezaban a ser liberadas de los corsés y ella quería transformar la moda en comodidad y practicidad para toda la vida de esa época, que iba cambiando a gran velocidad. Puso los pantalones palazzo en los armarios femeninos con una gran aceptación y ella fue la primera en lucirlos (con un gran escándalo, también). Adaptó el estilo masculino al armario femenino con gran éxito, puso de moda las camisetas de verano con pantalones y alpargatas. También causó sensación con la camiseta a rallas propia de la marina que sacó en una de sus colecciones. Quizás para conservar un punto de coquetería mantuvo los collares de perlas como uno de sus iconos que a día de hoy todavía perduran.
También le debemos el little black dress que tuvo el atrevimiento de ponerse en un estreno teatral cuando era el color destinado al duelo y causó un escándalo en la sociedad parisina de la época. Y ha resultado ser un clásico a nivel planetario, que no pasa de moda y que nos ha sacado de muchos dolores de cabeza estilísticos.
También la largura de las faldas midi fue una de sus aportaciones, así como el uso de tejidos brillantes y satinados, de inspiración oriental. Actualmente en la tienda tengo kimonos a la venta que bien podrían ser la herencia de esta tendencia.
Su estilo ha sido un legado para muchas generaciones posteriores y la marca Chanel todavía hoy es uno de los referentes en el lujo y de los más imitados a nivel de calle.

La vuelta a los mercados

Esta Semana Santa, en lugar de marchar de vacaciones, hice un mercado. Hacía tiempo que no hacía ninguno y me gustaba la idea de volver. Pero tenía claro que no volvía sola. Ni de coña. Y una de mis proveedoras de bisutería también hacía tiempo que estaba pensando en volver, así que rápidamente nos pusimos de acuerdo. Y este año hemos visitado un par de mercados en Barcelona, que tampoco nos han convencido mucho.
Entonces los planetas se pusieron en línea, cosas de esas que acostumbran a pasar cuando menos las esperas, y vimos que el Dowtown Market se hacía durante la Semana Santa. Y yo cerraba la tienda y Mercè no se iba, así que nos inscribimos. Los planetas no se mantuvieron mucho tiempo en línea porque una semana antes empezó a hacer un tiempo horrible. Y cuatro días antes ya nos dijeron que no se haría al aire libre, sino que nos trasladaban dentro del centro comercial.
No fue una buena noticia, pero tampoco teníamos demasiadas posibilidades de hacer nada al respecto. Así que llegó el día de antes y yo me fui a la tienda a preparar la ropa que me llevaría, ya que quedamos con Mercè que ella llevaría la bisutería y yo un par de burras con ropa. Llegó el sábado y yo estaba de los nervios. Hacía cuatro años que no hacía ese mercado, que fue mi primer mercado en la vida y tenía mariposas en el estómago. Montamos la parada y la verdad es que ese sábado fue decepcionante. Muy decepcionante. Mucha gente, pero poca venta y nos fuimos a casa un poco deprimidas. Dormí como una marmota, porque si alguna cosa tienen los mercados es que cansan mucho y acabamos muy agotadas.
Y el domingo por la mañana volvimos a ello. Ya en seguida notamos que el ambiente era diferente y que la gente venía con más ganas. El tiempo era igual de malo, seguíamos dentro del centro comercial (delante de un Mango, para más inri), pero la cosa se fue animando. Y nosotras también, claro. Ya no estábamos tan cansadas y el tiempo corría mucho más deprisa. Recuperé las emociones vividas en mi primer mercado: la emoción de la venta, las visitas que te vienen a ver (he tenido visitas de clientas de la tienda, que esto antes no me pasaba), el buen rollo con el resto de paradistas, y sobre todo el contacto con la gente, que en este mercado hay visitantes de todo el mundo. Acabamos el día contentas y cuando volvíamos al coche comentábamos que al día siguiente estaríamos haciendo la croqueta en el sofá, que no serviríamos para nada. Y así fue. Repetiremos, sin duda!

10 ideas para el día de la madre (y no todas te las puedo vender yo)

Ya se acerca el primer domingo de Mayo y os quería proponer unos cuantos regalos para el día de la madre, por aquello de que quizás vayáis flojos de ideas. Es una de las fechas que más me gustan, porque veo a mucha gente pensando en su madre y en como hacerla un poquito más feliz y mira, que me ablando, qué queréis que os diga. Aquí van mis sugerencias:

-Un vestido: quizás es arriesgado, más que nada porque comprar una pieza sin probar es más complicado, pero no es imposible. Y los hay aptos para todo tipo de siluetas.
-Un kimono: original y diferente, para animar los outfits más sencillos y una pieza muy primaveral. Y hay para todo tipo de madres, con estampados más discretos o más llamativos, esto ya dependerá de vosotros.
-Un collar: es un regalo bastante clásico, pero los hay que son muy originales y harán que os recuerde cada vez que se lo ponga. Ahora viene el buen tiempo y que empezamos a ir más destapadas, es la hora de rematar los outfits con complementos vistosos.
-Unos pendientes: yo personalmente no salgo de casa sin pendientes y si me veo sin a medio camino, soy capaz de volver atrás a buscarlos.
-Una tote bag, o si lo quieres rematar, una tote bag reversible, que son la novedad más rabiosa y es un regalo la mar de original, y no lo digo porque los haga yo, qué va.
-Un neceser: estos tienen el tamaño ideal para el maquillaje, para ir a la playa, para hacer una escapada, o sea, para todo.
-Un pañuelo: es como los bolsos o los pendientes, nunca están de más. Puede ser liso, estampado, de diversas formas y tejidos, pero son muy prácticos y siempre está bien ampliar la colección.
-Un taller de confección: es un taller de dos horas donde se llevará a casa una pieza confeccionada por ella misma. Y así la animas a coser, que es una afición muy terapéutica.
-Un masaje: es una de aquellas piezas en las que no pensamos nunca, pero siempre apetecen. Y será un momento para ella, que también se merece un descanso.
-Una comida: te la llevas a pie de playa (o de montaña) y allí hacéis una comida, que ahora hace buen tiempo y pasaréis un buen rato juntos, que el día a día se nos come y un rato de conversación siempre sienta bien.

Si después de leer este post no se te ocurre nada, ya no sé qué más puedo hacer por ti. Espero que tengas mucho éxito con tu regalo!

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Tipos de tacón

He escrito muchas veces sobre zapatos como complemento de los looks, pero nunca les he dedicado un post en exclusiva. Pues hoy lo haré, escribiendo sobre los diferentes tipos de tacón que podemos encontrar:

Tacón cubano: es el tacón ancho de altura media, con la parte posterior ligeramente inclinada y la parte delantera recta, que suele utilizarse en la fabricación de botas.
Zapatos de tascón (las cuñas de toda la vida): tacón ancho en forma de tascón, que se extiende desde la suela del zapato. Es un tacón muy típico en las alpargatas y zapatos de verano, pero también se ven durante los meses más fríos. Es un tacón que hace que tengamos todo el pie apoyado sobre la base y nos hace ir la mar de cómodas.
Tacones de aguja o stiletto: tacón ancho, afilado y estrecho, muchas veces con una varita metálica similar a un estilete (de aquí el nombre de stiletto). Los encontramos de todas las alturas imaginables, la comodidad es inversamente proporcional a su altura. Son muy favorecedores, eso sí, pero que levante la mano la que no ha llegado a casa con los zapatos en la mano después de una fiesta o evento.
Tacón de salón: tacón tipo bloque, de altura entre mediana y alta. Los zapatos de salón son un clásico entre los clásicos. Se incorporaron en la moda como en el siglo XVIII y todavía hoy los encontramos como uno de los modelos más vendidos.
Tacones kitten: tacón bajo, avanzado y rematado en punta. Son zapatos similares a los salones pero de tres o cuatro centímetros de alto. Resultan muy femeninos, se pusieron de moda a principios de este siglo y no hemos parado de verlos porque, aunque son un poco cursis, son rematadamente cómodos.
Plataforma: tacón alto y ancho con una suela similar. No los definiríamos como cómodos, parece que te tengas que sacar el carné de mercancías peligrosas cuando te los pongas, pero son especialmente indicados por si quieres crecer unos cuantos centímetros durante unas horas.

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10 accesorios que te harán brillar como invitada (y que luego podrás aprovechar)

Siguiendo con la estela de los posts sobre bodas y celebraciones diversas, os quería escribir cuatro líneas sobre los accesorios que pueden hacer levantar el look de invitada y que quizás hay que invertir un poco, pero no nos parecerá tanto si después los podemos reutilizar.
Lo primero son unos pendientes bien vistosos. Ahora encontramos pendientes con multitud de materiales: resina, textiles, de cristal, de madera, metálicos…una infinidad de posibilidades. Sobre todo que sean de tendencia, que así nos veremos a la moda, aunque el vestido de boda ya lo hayamos llevado en otras temporadas.
Siguiendo con la bisutería, un collar resinado bien colorido nos hará salir de la línea convencional de las invitadas. Y un broche bien vistoso, que hay de muy chulos, también marcará un punto de atención a nuestro outfit.
Unas sandalias joya hacen que el look gane enteros y, aunque a mi me encanta la pedrería en los zapatos, quizás con unas sandalias doradas o plateadas ya iremos bien. Y hay que tener en cuenta que combinan con cualquier pieza de vestir que llevemos. Muchas veces mis clientas me preguntan con qué pueden combinar un vestido de ceremonia, yo siempre les recomiendo el dorado o plateado porque son fácilmente combinables y raramente pasan de moda. Para el pelo podemos usar un turbante con pedrería, que siempre nos hará atraer miradas. Y complementos para el pelo que también nos harán destacar son una bandana o un coletero con personalidad.
En cuanto a piezas de vestir, si vamos con un estampado liso, lo podemos combinar con un kimono estampado. A mi personalmente me gustan los kimonos con pantalones y monos, encuentro que quedan mejor que con un vestido. Si la celebración es en meses de frío, que sea de terciopelo o de lentejuelas, entonces seremos las reinas de la fiesta. También un chal estampado puede quedar muy bien y combina tanto con vestidos como con dos piezas con pantalones. Y si hace frío, podemos atrevernos con una estola de pelo (artificial, eso sí). Antes estaba reservado para invitadas de más edad, pero ahora estos estereotipos son cada vez más eso, estereotipos. Y a mi los peluches siempre me han gustado.
Y como bolsa de mano, podemos usar una bolsa japonesa con una tela vistosa, así llevamos una pieza funcional, pero con personalidad.
Hay que recordar que siempre los más importante es ir cómoda, que no está reñido con ir estilosa y sentirse segura, pero arriesgando un poco, que estamos de celebración.

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Como vestirse para una boda en la playa

Ahora que empieza la temporada BBC, empezamos a recibir invitaciones y las celebraciones ahora ya no son lo de siempre. Ahora hay bodas en el campo o en la playa, y esto hace que la manera de vestir en estas ocasiones sea un poco distinta.
En el caso de la boda en la playa hemos visto muchas veces, sobre todo en las películas, que todo el mundo va de blanco. Y como nosotros no somos americanos, si no nos lo dicen específicamente en el “dress code”, tenemos que evitar este color.
La manera de vestir será similar a la boda en el campo de la que hablamos en el post anterior. Un vestido largo y vaporoso o un mono serán la opción más adecuada. Los tejidos pueden ser también informales, y el lino y el algodón serán nuestros aliados. Tenemos que tener en cuenta que se trata de una ceremonia más informal y podemos jugar con los colores: tonos como el salmón, el celeste o el verde menta son muy adecuados, pero podemos arriesgar con el amarillo o el rosa chicle. Si prefieres la opción de los estampados, combinaciones florales o geométricas son muy adecuadas, pero si quieres ser la más original, busca un estampado con temática marina y causarás sensación. La largura de la pieza debe ser larga o midi y nada de faldas lápiz ni de siluetas ajustadas.
Si optamos por llevar pantalones, unos palazzo anchos serán la opción más adecuada, combinado con una parte de arriba boho. Las transparencias y los volantes son muy recomendables, así como los cortes (escotes o aberturas inesperadas) que se muevan con la brisa marina.
En cuanto a los tacones, quedan desterrados totalmente. Mejor unas cuñas o unas sandalias, que tenemos mil opciones: desde las sandalias de tiras a las tipo joya, doradas o con pedrería, que cuando caiga el sol nos hagan brillar.
En cuanto a los complementos, tienen que ser minimalistas, bolsa de mano si puede ser con cadena, así podremos jugar con opciones. Y para el pelo, suelto y con alguna diadema o tocado sencillo. Es bien fácil crear un look para una boda de playa, ya que podemos hacer volar nuestra imaginación y ser más creativas que nunca.

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