Más vestuario, más series

Como el otro día hice un post sobre el vestuario de las series, hoy seguiré por aquí, ya que es un tema que me encanta. Y me quedé con las ganas de hablar de las series de las que casi estoy más pendiente del vestuario que del argumento. Una de ellas es Downtown Abbey, si la habéis visto ya sabéis de lo que hablo. Es una serie de la BBC ambientada a principios de siglo XX donde el vestuario tiene mucha importancia. La serie está centrada en una familia, los Crawley, que ven como su suerte está a punto de cambiar. Se trata de una família aristocrática, de esas que se arreglan a las horas de comer y cenar, aunque no tengan que salir de casa. Su estilista, Anna Robbins, usa muchas piezas vintage, pero también hay muchas de confeccionadas para la serie (y posterior película).
Una de las series que también está ambientada a principios del siglo XX, pero un poco más adelante es la serie española “Las chicas del cable”, que se ambienta en los años 20. Su estilista, Helena Sanchís, ha usado diseños suyos o reproducciones originales de la época adaptados al personaje y al físico de la actriz. Una de las características de la serie es que las protagonistas trabajan en la Compañía Telefónica donde visten de uniforme, que se inspiró en las fotos de la época, que hay que recordar que fue una época muy importante en la moda, donde desaparecieron los corsés y la silueta femenina se liberó. Y también hay que ver que cada protagonista viste en función de su carácter, pero siempre de las tendencias de la época.
Mad men es una de esas series donde el vestuario es excepcional, como mínimo para mi. Su diseñadora de vestuario, Janie Bryant, ha ganado un Emmy al mejor vestuario para su creación. No solamente los trajes que llevan ellos, que suelen ser sota, caballo y rey, porque no salen de los dos piezas en marrón o gris. Pero es con las protagonistas femeninas donde ha desplegado todo su talento, donde cambian en función de su personalidad: Betty Draper en sus inicios viste como Grace Kelly, siendo una modelo reconvertida en ama de casa. Por el contrario, encontramos a Joan Harris, que siempre marca silueta. Lo curioso es que la actriz que la interpreta, Cristina Hendricks, siempre se queja que le cuesta encontrar vestido para los premios, ya que tiene una talla que sale de los estándares, pero para la época donde está ambientada la serie es un prototipo de mujer que hace girar las cabezas por la calle. También la otra protagonista de la serie, Peggy Olson, muestra su cambio a través del vestuario. Su personaje empieza como una secretaria que viene de un entorno estrictamente católico y viste como tal. Pero cuando las cosas cambian, y llega a ser publicista, su estilo cambia con ella y viste como una adicta al trabajo, emulando a sus compañeros al llevar una camisa blanca a menudo.

El vestuario en las series del momento

No hace falta decir que cuando miro una serie siempre me fijo en el vestuario, no lo puedo evitar y, desde que hay tantas plataformas, no doy abasto en fijarme. No hace falta decir que la serie que hizo que nos fijáramos en la ropa que llevaban sus protas fue, sin duda, “Sexo en Nueva York”. No solamente hizo (más) famosas a sus protagonistas , sino que su estilista, Patricia Field, también se situó en el mapa. La propia Patricia dice que durante la primera temporada sufrió un poco para conseguir vestir a sus protagonistas, pero que después, una vez estrenada, no dio abasto a poner toda la ropa que le cedían las marcas. Cuando terminó la serie hicieron un mercado en Nueva York donde pusieron a la venta todo el vestuario de la serie y tuvieron que dar números de la gente que se acercó.
“Gossip Girl” también fue una serie donde desde el principio marcó que el vestuario era tanto o más importante que la trama. Cada personaje tenía muy claro sus características y como tenía que vestirse. Y todos los estilos estaban representados. Y eso que era una serie de instituto, pero de instituto pijo de Nueva York, donde los protagonistas vivían en el Upper East Side, la zona más cara de Manhattan. Su estilista, Eric Daman, discípulo de Patricia Field, tampoco terminaba de dar abasto a vestir a los personajes, de la ropa que recibía constantemente, y es que era un escaparate impagable para marcas clásicas como Chanel (sí, iban al instituto con bolsos Chanel, y qué?)
Otra serie donde los protagonistas van muy bien vestidos es “Suits”, puesto que son abogados y especialmente los personajes masculinos llevan unos trajes que tiran de espaldas. El protagonista masculino siempre va vestido de Hugo Boss y le sienta rematadamente bien. Las protagonistas femeninas van, dentro de la formalidad del despacho, con volúmenes y mangas abullonadas y no han repetido modelo ni una sola vez en nueve temporadas, que se dice pronto. No hace falta decir que cada personaje viste diferente, por ejemplo la jefa del bufete es la de los volúmenes, la secretaria va siempre con vestido y la pasante va con faldas tubo y cardigans o camisa blanca.
Una de las series donde sí repiten vestuario es en “The Walking Dead”, claro que después de un holocausto zombie los personajes no estan para ir buscando outfits favorecedores, El protagonista lleva la misma gama de colores que recuerdan los uniformes militares y los muertos vivientes van simpre en tonos marrones, como si se hubieran arrastrado por el barro. Y el resto de protagonistas, con vaqueros desgastados y camisas de cuadros, como si no pensaran en cambiarse demasiado a menudo.

Hay muchas series y mucho vestuario por repasar, haré un par de posts más al respecto, que es un tema que me encanta, ya que mezcla dos de mis pasatiempos favoritos: tele y moda.

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Reciclando

Abro la página de Vogue en su edición digital y leo que el scrunchie es el accesorio para el pelo de temporada. Literal. Y no puedo estar más de acuerdo. Los scrunchies o coleteros ya hace un tiempo que vuelven a aparecer por todas partes y, aunque el titular es un poco atrevido, ya que se trata de un complemento realmente pequeño, yo los hago en la tienda y los voy vendiendo. La verdad es que los hago prácticamente en cadena y los voy vendiendo. La verdad es que los hago prácticamente en cadena, porque solamente necesitas un trozo de tela y un poco de goma para hacerlos. La gracia se encuentra en los estampados, cuanto más llamativos, mejor . La verdad es que se trata de una manera de aprovechar trozos de tela de piezas más grandes que te quedan en el almacén y así van saliendo. Mi padre me decía que tenía el síndrome de Diógenes, no lo decía en broma, pero la verdad es que no me gusta tirar nada.
Y ahora que estoy iniciando una mini colección de bisutería textil, la verdad es que me va de perlas haber conservado unos trozos de tela que ahora estoy usando para hacer collares. Hasta unas tiras de tela de Indonesia que me habían sobrado ahora las estoy aprovechando para hacer collares. Ahora que se lleva el tema del reciclaje y la sostenibilidad, puedo decir que estoy a la moda, porque hasta estoy aprovechando botones que tenía mi madre y que ya veremos el resultado. La idea era hacer una colección de bisutería textil con elementos reciclados y la verdad es que de momento el gasto es igual a 0.O sea que de momento voy bastante bien. Más adelante tendré que comprar alguna pieza como cierres o alguna bola que ya tengo pensada. Ahora estoy abierta a todo, a nuevas ideas y estoy con los ojos bien abiertos. Espero que la nueva colección vea la luz antes de Navidad y también espero que os guste un montón.

 

Tendencias de invierno 2019-2020

Si bien hace unas semanas escribí un post sobre las tendencias de otoño, ahora vuelvo con estas tendencias de otoño un poco más ampliadas. Ya hablamos de las mangas abullonadas, las espaldas marcadas y el retorno de las hombreras, los tejidos brillantes, la tendencia oversize y las plumas y lazos. Si bien con el tema lazos tendría que hacer un apunte: vuelven como complemento capilar, y cuanto más grandes son, mejor. Mira, igual preparo unos cuantos y me forro, que nunca se sabe. Con los turbantes y las bandanas he tenido éxitos inesperados, las cosas como son. Pero volviendo a las tendencias, como color que se puede encontrar en todas las tiendas low cost encontramos el fucsia, que viene de los colores flúor de verano, pero parece que se quedará un rato más entre nosotros.
Otro estampado que se ve cada cierto tiempo es el de la pata de gallo, un clásico que cada cierto tiempo vuelve. Y lo veremos en abrigos, pero también en vestidos y blusas o pantalones. También tenemos los cuadros, que ya hace un par de temporadas que se niegan a marchar. Para mí mi personalmente ya se pueden quedar, especialmente en piezas de abrigo. El príncipe de Gales lo encontraremos en chaquetas y pantalones.
Los tejidos que vienen con fuerza son la organza y el tul, que también hace temporadas que nos acompañan .Parece que vuelve el cuero, o mejor dicho, el efecto cuero, que vivimos un momento animalista y se puede ir a la moda y ser sostenible. También vienen como tendencia los plisados en faldas tipo midi y también en color metalizados. Yo tengo unas faldas que tienen las dos tendencias: son plisadas y metalizadas. Ya os contaré más adelante qué tal funcionan. Como que llega el invierno, veremos texturas acolchadas en piezas de abrigo y también botas cowboy para los pies, que ya las hemos visto durante el verano combinadas con vestidos con volumen, otra tendencia que se queda una temporada más.

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Las máquinas de coser en Vietnam

En posts anteriores ya os he contado que me gusta ver el uso que se da a las máquinas de coser y los negocios que comportan cuando voy de viaje. Ya hablé de cuando estuve en India y en Indonesia y esta vez le ha tocado a Vietnam.
Una de las cosas que más me sorprendió fue el uso de las máquinas de coser por parte del Vietcong durante la guerra de Vietnam. Las usaban para coser, eso sí, pero me sorprendió que estaban en medio de la selva.
Los túneles de Cu chi ahora son una atracción turística (sí, entré y fue fantástico, aunque agobiaba un poco estar dentro, y eso que ni nos atacaban ni nada), pero durante los años de guerra era un trozo de selva donde el Viercong se hacía fuerte y el ejército norteamericano hacía lo que buenamente podía. Y allí en medio de la selva, en los campamentos, tenían una máquina de coser para arreglar los uniformes que llevaban los combatientes. Y estaban dentro de un agujero, donde habían habilitado una especie de taller de costura. No hace falta decir que me senté delante de la máquina y no me puedo ni imaginar la sensación de estar en una guerra cosiendo uniformes por más que me esfuerce. En la zona de túneles, también nos enseñaron las armas, las trampas que ideaban, también veías los tanques yanquis que robaban, pero me quedé con la máquina de coser en medio de aquella barbarie.
Después me encontré máquinas de coser en un entorno más pacífico, vi en un barrio popular de Saigon un sastre que cosía a medida en su pequeña tienda donde tenía dos máquinas y te hacía lo que necesitaras a medida. También vi el negocio que tenían montado en Hoi an (ver post anterior), un negocio muy del siglo XXI. Y hasta en Sapa, en la Home Stay donde dormíamos pillé a la señora de la casa arreglando unos pantalones al lado de la máquina de coser. O sea que, a lo largo del tiempo, a 9.500 km de distancia, las máquinas de coser jugaban su papel, un papel no muy diferente al que jugaban aquí.

Un vestido a medida en Hoi An

Este año he ido de vacaciones a Vietnam y en Hoi an vi una manera de hacer que ya me habían explicado desde aquí y que me hizo mucha gracia ver con mis propios ojos. Hay un montón de tiendas de tejidos donde, en un día, te hacen el vestido que quieras. Son tiendas grandes, llenas de maniquís con vestidos para elegir, aunque también tienen catálogos para que busques el vestido que más te guste si no lo ves expuesto. Y después la tienda está llena de telas de la pared al techo.

Se trata de lo siguiente: tú eliges un modelo del catálogo o bien del maniquí, después te acompañan para elegir las telas, ya que cada modelo tiene unas telas que le van mejor que otras. Una vez eliges el modelo y la tela, se ponen a trabajar y al día siguiente vas a probar. y después del fitting, en unas horas, ya puedes pasar a recoger tu modelo a medida. Te hacen un vestido en menos de 24 horas a un precio más que razonable (de hecho, al precio de un vestido del Zara). Y había diferentes tipos de vestidos: para cada día, pero también había la sección de fiesta, donde el precio, aunque era diferente, lo encontré muy razonable, por unos 100 euros tienes un vestido de fiesta que sería la envidia del resto de invitadas.
El modelo de negocio va viento en popa, la tienda estaba a reventar de gente, todo turistas y mayormente europeos, en una calle que estaba llena de tiendas que se dedicaban a lo mismo.
La verdad es que haría falta ver como trabajan las modistas de este tipo de negocio, pero a priori la idea es buena.Lástima que aquí con la historia del low cost se hayan perdido la mayoría de casas donde se hacen este tipo de confección a medida. Ya no se hace nada prácticamente a medida y lo que queda es negocio residual. Por no hablar de precios, ya que aquí resulta insostenible hacer un vestido a medida por 100 euros. Ya me habían hablado de este tipo de confección. Y tengo que decir que la idea me gustó bastante, aunque tengo reservas, porque seguro que les pagan poco y ya sabemos como acostumbran a trabajar la confección en estos países, pero no por ello tiene que dejar de gustarme.

 

Tendencias de otoño

Seguro que, a estas alturas, habéis leído un montón de artículos donde se exponen las tendencias para el otoño que nos están llegando. Pues bien, ya tenéis uno más. En este post, expondré cuatro pinceladas sobre las tendencias que querrás llevar en breve. Seguramente ya has visto en las tiendas del centro un montón de blusas o partes de arriba con las mangas abullonadas, con especial presencia de la organza. Hasta camisetas de punto, donde le han puesto unas mangas con volumen. Esto ha convertido las blusas y tops en la estrella del look, con un punto marcadamente romántico.
Los hombros marcados, con presencia de hombreras, es una de las tendencias que no acaba de irse. Especialmente en chaquetas, ya que los trajes, pero no en su formato tradicional, vienen con fuerza. Las chaquetas mantienen su punto clásico, pero los pantalones son diferentes, con líneas más alejadas del clásico pantalón para un traje. El pantalón baggy es la sorpresa del otoño, parece que el pantalón que causó furor en los 90 ha vuelto, y nos encanta porque son la mar de cómodos.
En cuanto a volúmenes, vuelve la tendencia oversize, marcando cintura, eso sí. De la pasarela, tenemos tres tendencias que no sé si acabarán de cuajar en la calle: lazos, cadenas y plumas. Ya sabemos que, año tras año, la pasarela propone y las calles disponen, así que habrá que esperar a ver si la idea acaba de gustar. En las pasarelas, hemos visto todos los tamaños y colores, ahora toca esperar. Hemos visto lazos grandes en vestidos, que se pueden traducir en lazadas en la parte frontal de un top. También hemos visto cadenas haciendo de cinturón o en estampado de vestidos, y una falda de plumas, de cara a los eventos de otoño, siempre nos hará quedar bien.
El satén como tejido brillante también es tendencia, aunque a la hora de planchar ya no nos hará tanta gracia. Y uno de los estampados que más me gusta, el floral,también lo encontraremos con fuerza. El color de fondo será más oscuro y las flores serán rosas, y yo encantada, claro. No hay nada más bonito que un vestido de flores. Y encontraremos el estampado con distintos formatos: vestidos, monos y faldas nos recordarán que estamos en otoño.

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Comprando la próxima temporada

Ayer estuve comprando la temporada de primavera verano de la Compañía Fantástica y os quería explicar que siempre compro de un año para otro, por el hecho de ser colecciones y que así hace que cuando llegan las piezas a la tienda normalmente no me acuerdo , salvo alguna excepción, y la sensación es similar a la de que llegan los reyes.
Pues ya tenemos comprada la cole del año que viene, cuando acabamos justo de empezar las rebajas de la temporada anterior y encuentro que está muy bien, en verano se compra verano y en invierno, invierno. Que es la manera de no liarse y de comprar con calor ropa de verano y con frío la ropa de invierno.
Y el hecho de comprar colección de una año para otro hace que se vea por donde irán los tiros. Compañía Fantástica siempre ha tenido unos estampados estridentes y encuentro que este año se han suavizado, y la comercial me ha comentado que es una marca cuyas clientas están creciendo y que dependiendo de qué estampado, no se lo pondrán. Encuentro que el hecho de crecer con tus clientes es una gran idea, ya lo hizo Mango en su momento y es verdad. Yo compro Mango desde que tenía quince años y la marca ha ido evolucionando, si hasta ha incorporado hombre y niño cuando ha llegado el momento.
Pues ahora de cara al año que viene, así a grandes rasgos, os puedo avanzar que viene mucho el color amarillo, que siendo como somos un país de morenos no sé yo si es muy buena idea, pero aquí está. Y rayas y topos, también. Estampados florales, animales y frutales inundan las camisetas y partes de arriba. Para la parte de abajo, habrá pantalones largos y únicos, faldas y vestidos. Ya sé que no avanzo mucho, pero mis labios están sellados. Habrá un poco de todo…y hasta aquí os puedo explicar, será una sorpresa de cara al año que viene!!

Cosas que han llegado para quedarse vs cosas que ya puedes tirar al contenedor

Una de las cosas que más me gusta de las revistas femeninas es que cada temporada me encuentro uno de esos artículos que escriben muchas veces sobre las tendencias que ya se olvidan versus las que han llegado para quedarse. Y muchas veces no coinciden con los gustos, ni con lo que vemos en la calle.
Pues hoy haré una propuesta similar, diez cosas que sí y seis que no, según mi criterio, claro.
En la lista del sí tenemos los escotes cuadrados, que son muy favorecedores y que han llegado para quedarse. Queda encajado, y hace un escote superbonito. Las mangas abullonadas también han entrado con fuerza, cosa que nos leva al uso de la organza como tejido estrella de esta temporada. Los cuadros vichy son uno de los estampados que vienen cada cierto tiempo y siempre es de agradecer porque sientan la mar de bien ( y a mi, me encanta). Otro must de temporada son los monos y los petos, que hace que a la hora de vestir, solamente pensemos en una sola pieza y ya lo tendremos. Los vestidos y faldas cruzadas son un must, también, quedan bien en todo tipo de silueta y y prácticamente todas las tallas, especialmente en aquellas con más curvas. En cuanto a sus tejidos, el satén como tejido que ahora se ha convertido en todo terreno, que la verdad es que antes era un tejido de noche, pero ahora se encuentra en todo tipo de looks. Y el plumetti, que le pasa lo mismo, que ahora se encuentra en todas partes, cuanto antes era un tipo de tejido más festivo. Para acabar de rematar, los bañadores asimétricos continúan su reinado, ahora también se combinan con piezas de vestir como si fuesen tops.
En cuanto a las cosas que más vale olvidar, la bisutería con conchas, que ya hemos llevado conchas hasta en las sandalias y ya está, no queremos más. Y qué me decís, de los pasadores del pelo? No tenemos cuatro años, desgraciadamente o no, por tanto, ya no nos hace falta recoger el pelo con pasador, aunque sea lleno de perlas. Mis oraciones han sido escuchadas y (por fin) alguien ha entendido que las mallas de ciclista no tendrían que haber salido de las clases de spinning. La tendencia cut out, es decir, cortes por todas partes, no se ha acabado de imponer nunca del todo y ya la podemos olvidar, solamente era apta para determinados tipos de silueta. Los colores neón también nos han abandonado (afortunadamente) porque alguien se debe haber dado cuenta de que no favorecen mucho y claro, así, es difícil, qué queréis que os diga. Las ugly sneakers, que fue una cosa de Balenciagga en un principio, no han acabado de arrancar y yo que me alegro, porque aquellos zapatones no favorecen a nadie.

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Como vestir para una entrevista de trabajo

Si bien lo más importante es pasar la entrevista con el mejor resultado, también el hecho de ir bien vestido será un plus y los entendidos dicen que tenemos 7 segundos para causar una buena impresión. Lo primero es saber donde vamos, si es una consultoría podemos ir más neutros, podemos añadir una nota de color en los complementos, pero sin extravagancias.
Ahora diré unas cuantas obviedades, pero que no estarán de más: nada de minifaldas demasiado cortas o bien ir con tejanos a una entrevista, seguro que tenemos unos pantalones negros que nos harán salir de la zona jean. No hace falta pasarse con el maquillaje ni con el perfume, vale más no llegar que pasarse. Y nada de ir cargadas con bisutería, más vale ser minimalista, por prudencia. Y las uñas arregladas, con tonos neutros, quizás la manicura francesa está más que indicada.
Como que el color es importante, podemos empezar por aquí. El rojo es un color sexual, así que mejor si lo desterramos y nos decantamos por azul que indica que somos de fiar (solamente hace falta ver los presentadores de televisión de qué color van) o el marrón, que es un color que denota seguridad. El blanco es un color que denota sinceridad y el negro lo tenemos asociado al lujo, pero denota que la persona que lo lleva es reservada y que puede ser un líder. El amarillo es el color de la creatividad, así que si vamos a una agencia de publicidad ya sabemos de qué color nos tenemos que vestir. El rosa es un color muy empático, así como accesible. El lila es un color que muestra ser sensible, pero que apaga, así que mejor si lo evitamos. El verde es un color intermedio, que denota tranquilidad y armonía.
Antes con un conjunto neutro ya íbamos bien,pero imagínate que vamos a una tecnológica, tendrá que jugar con el punto un poco más sport, pero sin pasarte. Si no vas a Sillicon Valley ni te entrevista Mark Zuckerberg, valdrá más olvidar ir a la entrevista en zapatillas deportivas, pero sí que puedes jugar con complementos más sport. Los zapatos mejor que sean cerrados, si queremos enseñar los dedos no hay problema, pero tendremos que tener los dedos bien arreglados y las uñas bien discretas, nada de una uña de cada color ni nada por el estilo.
También es importante que vayamos cómodas, antes de estrenar ropa que nos haga sentir inseguros o nada que nos distraiga de nuestro objetivo, que es el de superar con éxito la entrevista.

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