La mascarilla ha llegado para quedarse

Aunque no han pasado ni tres meses, parece que hace una eternidad cuando escribí un post donde decía que los crunchies serían el complemento de moda del verano. Si bien en aquel momento todo apuntaba a que no iba desencaminada del todo, nos pasó por encima una pandemia y ahora, siendo un poco frívola, diré que nos equivocábamos y bastante. La mascarilla será el nuevo complemento de moda o no será. Al principio de la pandemia costaba un montón encontrarlas, nos unimos unas cuantas tiendas del Cor d’Horta y las hicimos para el CAP de Horta. Se las quedaron todas y espero que hicieran su servicio. Hice un vídeo para redes y lo colgué en instagram. Fue una revolución, tuvo más de 400 visualizaciones. Colgué una foto con las mascarillas y también fue revolucionaria. Después ya se pudieron conseguir más fácilmente y la cosa se relajó.
Empezaron a abrir las tiendas y conseguí telas lisas. Mi idea era hacerlas con colores lisos para combinar con los vestidos de verano, pero después encontré telas estampadas y también cosí unas cuantas. Cada vez las hago más elaboradas, con gomas de color combinadas con la tela. Y acabo de empezar. He visto que muchos diseñadores de moda que empezaron a coser mascarillas para la pandemia han ido derivando hacia unidades más artísticas, con telas chulas, bordadas y cada vez más elaboradas. Yo en un principio las regalo por cada compra, pero la verdad es que me han empezado a preguntar si las vendía y sí, si solamente queréis una mascarilla, también las vendo. Y estad atentas a las nuevas colecciones de mascarillas que irán surgiendo, en Zara las modelos ya empiezan a salir en las fotos con mascarilla y eso querrá decir que en nada sacarán colección y si no, ya lo veréis. Yo ya las tengo hechas, no te digo más. Por una vez voy más rápida que Amancio!

El retorno

Escribo estas líneas el domingo antes de volver a abrir las puertas de la tienda. Y de manera diferente, con medidas de higiene extremas y con nuevos equipamientos para mí (llevaré una pantalla EPI, pareceré una soldadora, se hará realidad mi fantasía infantil de parecerme a la protagonista de «Flashdance». Y es que han sido dos años con la tienda cerrada y un mes y medio sin publicar en el blog. La verdad es que los primeros quince días fui de culo, subiendo artículos en la web, escribiendo artículos , publicando en instagram. Después me relajé y dejé de publicar en el blog. Si no podíamos salir de casa, no tenía sentido escribir consejos de moda. O como mínimo, yo lo sentía así. Aunque estaba bien, no me sentía con demasiados ánimos. Y ahora que parece que poco a poco volveremos a la normalidad, pues quiero reprender la costumbre de publicar cada miércoles, como hacía desde hace más de tres años.
Espero que todos los que me leéis estéis bien, vosotros y vuestras familias. Ahora nos tenemos que ir ajustando a los nuevos tiempos, pero está siendo una experiencia extraña. El confinamiento ha sido pesado, no nos engañemos, y personalmente lo he llevado lo mejor que he podido. Aunque, como miles de autónomos, me he sentido abandonada por las tres administraciones, tanto del gobierno central, que me ha obligado a cerrar un negocio mientras no dejaba de cobrarme ni un euro; como de la Generalitat, que no me ha ayudado en nada; como del ayuntamiento, que aún me ha ayudado menos. Y especialmente del ayuntamiento esperaba que, como quería hacer una Barcelona más social, se pusiera en nuestro lugar, y dejara de hacer ver que no se da cuenta que Barcelona parece cada vez más un parque temático de Inditex y de franquicias de restauración. Hablo del tejido comercial, que conste.
Pues a partir de mañana, volveré a levantar la persiana y espero que todas las clientas que me han escrito durante la pandemia ( que no son pocas) vengan a verme y podamos habla run rato, aunque sea con mascarilla. Espero que nos veamos pronto!!

Trucos de estilismo para renovar el armario

Supongo que estos días habéis visto un montón de textos,artículos y fotos donde nos dicen que, como ahora tenemos tiempo, nos pongamos a ordenar el armario. Y la verdad es que nos encontramos en el inicio de la primavera, así que no deja de ser un buen momento para hacer cambios y convertir nuestro armario en un armario más sostenible.
En muchas entrevistas, hemos leído de la mano de expertas que tienen tres o cuatro piezas vintage que son las que definen su armario. No solamente es una excelente idea, el hecho de comprar vintage, sino que al ser ropa de diversas temporadas anteriores y de encontrarlas fuera del circuito habitual del lujo, nos costarán cuatro duros y tendremos piezas muy especiales.
También hemos de aplicar cuando hacemos un estilismo aquella máxima del «menos es más». Un estilismo con tres piezas ya es un estilismo perfecto con el que podemos salir desde primera hora de la mañana hasta última hora de la noche, sin pasar por casa y sin retocarnos. A la hora de comprar, comprar pocas, pero buenas piezas. En otros artículos os he hablado muchas veces de huir como de la peste de las tiendas low cost y de sus piezas que podremos llevar solamente una temporada. Si invertimos bien, podremos tener un armario muy bueno, incorporando cada temporada un par de piezas de manufactura excelente.
Para buscar inspiración, nada como recurrir a los clásicos. Tenemos muchos libros de historia, o cuadros donde la moda es un tema importante y donde vemos vestidos que, aunque tengan diversos siglos, son de rabiosa actualidad. Muchos diseñadores beben de estas fuentes y muchas veces miran atrás para inspirarse.
Una vez ya tenemos nuestro armario construido, podemos mirar de arriesgar con las combinaciones y así ir innovando, sin salir de nuestro armario, pero sí de nuestra zona de seguridad. En el fondo la moda no deja de ser un juego, y ya sabemos que si un día no acertamos, mañana volveremos a empezar.

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Confinados

Pues sí, un artículo más sobre el coronavirus. Llevamos des del domingo confinados en casa y la verdad es que es una situación estraña. No solamente porque no havia pasado nunca antes, que también, si no por la incertidumbre del retorno. Y además, para darle emoción, os recuerdo que soy autónoma y con un negocio parado. Encuentro que en estos momentos es lógico que nos hayamos parado, no es un reproche, pero la pregunta es : ¿y ahora qué? Pues estos días voy de culo, la verdad. Estoy subiendo a la web los artículos de la colección primavera verano y es muy entretenido, copiar las descripciones, subir las fotos de los artículos. Pero así avanzo y aprovecho que no estoy en la tienda para avanzar y así ya lo tendré hecho cuando vuelva a estar operativa.
No hace mucho vi por televisión una entrevista con un político que había pasado un par de años preso y decía que en la cárcel, aunque en teoría no tenía nada que hacer, llegaba tarde a todo e iba estresado a las diferentes actividades que su situación le permitía. Y a mi me está pasando un poco igual, voy de culo saltando de una actividad a otra y por la noche caigo redonda. Que ya me va bien, no os creáis, pero vaya, tampoco hay que añadir estrés a una situación que ya lo es de alguna manera, de estresante. También estoy haciendo videollamadas que es una cosa que no había hecho nunca, y que ahora me gusta hacerlas y que, después, probablemente las encontraré a faltar. Y nunca había pensado que buscaría vídeos de fitness y yoga para hacer gimnasia desde casa. Ay que este virus nos hace hacer cosas insospechadas!
Hombre, se tiene que mover el esqueleto, que ahora no ando mucho y prefiero hacer un poco de cardio que hacer pasillos arriba y abajo, la verdad. Pero para insospechado, me he encontrado mirando un tutorial de moños en instagram, a ver si no estaré perdiendo el norte.
Una cosa que quiero destacar es que me está costando el hecho de vestirme por la mañana, si no tengo que salir, aunque he leído que va bien para mantener la moral alta, pero ya he conseguido pasar del pijama al chandal, que es un grado también. Dadme tiempo.
Pues nada, que pase el confinamiento y recordad que cada día es un día menos que nos queda.

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Los coleteros triumfaran en el 2020 (o eso espero)

Para inspirarme a la hora de escribir y también para estar al día en la tienda en cuanto a tendencias me miro todas las webs de referencia en cuanto a moda. Miro las principales revistas, tipo Vogue o Elle y también repaso los portales que hablan de tendencias y que me encanta seguir. También me gusta seguir los blogs de las principales prescriptoras (me hace gracia decir prescriptoras en lugar de influencers, qué queréis que os diga). Y esta mañana he leído un artículo donde hablaba de los scrunchies (los coleteros de toda la vida), que se ve que ganarán protagonismo a lo largo del 2020. La verdad es que encuentro que es un artículo muy agradecido para venderse (los tengo a una unidad 3 euros y dos unidades a 5 euros) y la verdad es que durante los meses de calor se venden la mar de bien.
No hace falta decir que el esfuerzo de hacerlos es mínimo, ya que se trata de cortar unas tiras, coserlas y poner una goma. Y ya tenemos el coletero hecho. Y se ve que este año se llevarán en tamaño maxi, es decir, más grandes y con telas especiales. Y entonces el artículo se limitaba a hacer una descripción de los diferentes tipos de coleteros que podemos encontrar en nuestras tiendas favoritas: empieza con unos de tonos irisdiscentes, después con unos confeccionados con una tela con un plisado muy pequeño (tuve un mono en la colección de primavera de la misma tela y esta temporada a ver si la encuentro para hacerlos), después pasa a un clásico como el animal print, sigue con los scrunchies de topos, de satén, pasa por los scrunchies con pañuelo, con orejas de conejo (sí, los llevó una vez Ariana Grande y durante un tiempo hicieron furor), estampados, un par que son de organza, también repasa los de estampado floral y remata con un clásico de los meses de verano como son los cuadros vichy. Total, que ya puedo empezar a buscar retales bien diferentes y a cortar tiras, que tengo trabajo.

Cambios de tiempo

Esta semana está volviendo a hacer más frío, pero la verdad es que hemos pasado unos días de auténtica primavera y he empezado a vender la nueva colección en pleno mes de febrero, cosa que hasta ahora no me había pasado nunca. Tampoco es muy normal estar en una terraza haciendo el vermú el domingo y que la mitad de la gente vaya con manga corta. La verdad es que esta primavera avanzada nos está haciendo volver un poco locos, la verdad. Yo he tenido un mes de febrero bastante parado, suele ser habitual en estas fechas, pero ha sido el mejor desde que tengo la tienda, la verdad.
Con esto quiero decir que el tiempo nos condiciona y mucho, al comercio. También es verdad que los días que llueve son días muy flojos en cuanto a la venta, como si el hecho de ir incómodos con el paraguas nos quitase las ganas de pasear e ir de compras. De hecho, en días de lluvia no hay gente ni en el súper. Aunque conozco a gente que aprovecha estos días para ir de compras porque saben que no encontraran gente y podrán ir más tranquilos.
Espero que se mantenga el buen tiempo, que ya tengo la mayor parte de la colección de primavera y tengo muchas ganas de que la podáis ver. Y ya veréis que será ponerla y que empiece a hacer frío de nuevo, como si lo viera. Todavía recuerdo que hace dos años hizo un abril desastroso , a tope de lluvia y que el sol lo vimos en foto. Y que nevó en marzo. De hecho, las dos últimas nevadas siempre han sido en marzo, o sea que no nos confiemos demasiado, que tela!
Siempre he pensado que esto está directamente relacionado con nuestro carácter mediterráneo, siempre pendiente del día que hace y a partir de aquí montamos nuestras actividades del día. Porque en Siberia, por poner un ejemplo, entiendo que las tiendas tienen movimiento aunque estén bajo la nieve la mayor parte del año. Entiendo que ir a mirar escaparates no se contempla como actividad, no sea que se queden congelados enmedio de la calle, pero las tiendas bien que funcionan, no?

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La semana de la moda de Milan

Todos los que seguís Instagram más o menos al día, os habréis dado cuenta que estos días han sido las semanas de la moda de Milan, Londres, París y Nueva York. Además, hace un tiempo que en los desfiles se dejan ver las influencers en el front row de las firmas y que lo van retransmitiendo todo minuto a minuto. Esto , y el movimiento de street style que generan es una fuente de publicidad impagable. Y me parece muy bien que participen y que enseñen los desfiles en directo, desde otro punto de vista. Recuerdo que cuando estudiaba estilismo empezaban los blogs de moda y mi profesora decía que eran unas recién llegadas y que no durarían nada. Pues mira, se equivocó.
En la semana de la moda de Milan se han visto unas cuantas tendencias que formarán parte de las colecciones de invierno 2020-21.
Prada vuelve a la sastrería reinventada, con blazers y faldas lápiz, pero con materiales nuevos, como acolchados, gomas o vestuario de basquet.
Moschino con Jeremy Scott sl frente (tengo debilidad por este diseñador, me parece muy original y con una capacidad de trabajo estratosférica) se ha inspirado en Maria Antonieta y el rosa ha inundado su colección.
Fendi ha optado por las piezas de sastrería, los abrigos de oficinales del ejército , pero acampanados, los jerseis rizados, faldas acordeón y las blusas de organza han completado una colección de grises y neutros.
Gucci ha optado por volver a los años 70, pero también con superposiciones y toques de estética grunge, que parece que vuelve (otra vez).
Jill Sandler continua con su estética minimalista, jugando con capas de ropa y usando tonos neutros y colores donde predominan el blanco, el negro y el crudo.
Alberta Ferretti ha creado una colección de ropa de día. Predomina el color negro, pero también hay toques de color y delicadeza en topos y vestidos fluidos y con tonos vibrantes.
Max Mara ha hecho una colección para la mujer que trabaja en una oficina y donde el camel ha dado paso al color gris.
Versace acostumbra a ir por libre y continua en su línia con chándals con grandes cremalleras, abrigos militares y vestidos con cortes por todadspartes, marca de la casa.
Bottega Veneta va del clásico al moderno en un giro des que ha cambiado su dirección, con Daniel Lee al frente. Y una vez más, fueron los accesorios los protagonistas de la colección.

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El showroom ( y volvemos a ello)

Una de las cosas que más me gusta en el mundo es ir de compras. Me encanta ir a comprar, no hace falta que sea ropa, me lo paso muy bien hasta cuando voy al supermercado, así que no tengo el listón demasiado alto, por lo que se ve.
Por eso me gusta cuando un par de veces al año, al final de las rebajas, toca ir a visitar showrooms para comprar la temporada siguiente. Reúne un par de características que lo convierten en una muy buena experiencia: comprar a tope y no gastar ni un euro. Digo comprar a tope porque en una sola compra dejas hechas dos colecciones de golpe: primavera-verano u otoño-invierno. Y no gastas un euro porque no lo pagas hasta el año siguiente, que es cuando recibes la colección. Y mientras, te pasas unas cuantas mañanas visitando showrooms, viendo ropa de todos los colores y de charla con los proveedores, ¿qué más puedes pedir?
La verdad es que cuando llevas cierto tiempo ya conoces a los comerciales y tienes cierta relación, y eso está muy bien. Comentamos la temporada, hacemos previsión de ventas y hablamos un rato. Ha sido así con Pela Loves y Behulah, pero en Compañía Fantástica ha sido diferente esta vez, ya que han cambiado a todo el personal del showroom. No sé muy bien qué ha pasado, pero en la web todavía están los ex trabajadores, así que es un poco extraño. Si me entero, ya os lo explicaré. Y Behulah vino a la tienda, que hacía tiempo que no venían a llevarme la colección en la tienda. No hace falta decir que me resulta infinitamente más cómodo, aunque recorrer los showrooms también me gusta, no os creáis, que salir de la cueva de vez en cuando se agradece y mucho! Ya he empezado a poner la ropa de nueva colección. Y la verdad es que contrasta que no veas. Tengo la tienda mitad y mitad, ahora es buen momento para venir a a hacer unas compras, ya que hay mucha cosa rebajada al 50%.
Pues ahora toca esperar hasta julio a repetir el proceso y volvemos a empezar la rueda.

Oscars 2020

A mi siempre me ha gustado el cine, no nos engañemos. Y me encanta la ropa, cosa que supongo que a estas alturas ya no es un secreto. Y los Oscars reúnen las dos cosas, cine y moda. Y a mi me encanta, claro. Si bien en los stories de instagram ya hice una lista de las mejores y peores vestidas ahora lo transformaré en un post. Y una cosa quiero que quede clara, que esta es mi opinión, que cada uno tiene la suya y no tenemos que coincidir necesariamente. Pues bien, empezaré por las que me han gustado más. En primer lugar, Penelope Cruz, que llevaba un Chanel vintage de color negro muy chulo. Penelope tiene una figura tipo rectángulo y la verdad es que el vestido le quedaba muy bien, ya que marcaba cintura y a partir de ahí tenía una falda (muy) abullonada. Y el color negro, que siempre estiliza y favorece a todo tipo de piel. No era arriesgado, vale, pero iba muy guapa. Seguida a corta distancia por Charlize Theron, que iba también de negro, con un Dior (casa de la que es imagen, como Penelope lo es de Chanel) de estilo old Hollywood. Un clásico que no podía fallar.
Lo remató con un collar de cinco millones de dólares (sí, habéis leído bien) y estaba estupenda. Otra actriz que iba old Hollywood fue Brie Larson, con un vestido brilli brilli que se ajustaba a su (tremenda) silueta. Otra que nos ha encantado ha sido Natalie Portman, que llevaba una capa con el nombre de las directoras no nominadas otra vez por la Academia de Hollywood. No olvidaré a la ganadora,Renée Zellweger con un Armani impecable de color blanco ajustadisimo que le quedaba como un guante. Y a mi me gusta la tendencia de llevar vestidos blancos a las entregas de premios, el rollo novia siempre me ha encantado. Y otra actriz que cada vez me gusta más es Lucy Bonton, que llevaba un Chanel en blanco y negro superestiloso. Y llevaba una de las tendencias de la temporada: perlas en el pelo.
En cuanto a las actrices que no me gustaron nada, haré un top tres. Empieza la clasificación Salma Hayek, que también llevaba un vestido blanco, pero que le quedaba fatal. Como tiene mucho pecho, tiene tendencia a ir muy ajustada y todavía se ve más bajita. Y hay otra a la que no entiendo, porque la he visto muy bien vestida durante la temporada de premios y en esta ocasión la pifió un poco. Laura Dern llevaba un Armani en un rosa enpolvado con pasamanería de color negro que no le hacía justicia. Y para acabar, Greta Gerwig, que iba con un vestido verde oscuro que no le quedaba demasiado bien. A ver, el vestido no tenía nada de malo, pero ella es muy pálida y aquel color todavía la apagaba más. Y recordemos que los Oscars son una noche para brillar.

Imatge de www.oscars.org

Maestros de la costura

Ya van por la tercera temporada y ya hace tiempo que quería escribir un post sobre ello. Es un programa que supuestamente va de costura, pero que no deja de ser un programa de entretenimiento, técnicamente impecable, pero que de costura no acabamos de ver mucha. Hay 12 concursantes que no dejan de ser personajes, que cada semana compiten para ver quien se va o mejor dicho quien no se va, Al final tienen que quedar tres, que se repartirán los premios. El primer premio es una colección de ropa propia que se venderá en El Corte Inglés, mientras que el segundo y tercer premio son formaciones dentro del diseño.
Los concursantes normalmente no tienen demasiada idea sobre costura, o eso parece, porque después presentan colecciones en la Madrid Fashion Week cuando tu los has visto que meses antes no sabían poner una cremallera. También es verdad que el tiempo que les dan para hacer las pruebas es muy poco:¿se puede terminar un vestido en 90 minutos? Pues no, yo en este tiempo puedo terminar una falda, pero en mi casa. En un plató con las luces, los compañeros y la presentadora cada treinta minutos diciendo que no terminas, pues lo tendría que ver.
En cuanto a los concursantes, dicen que al casting se presentaron más de 10.000 personas, pero a mi me contactaron para ver si podía hacer difusión. Y conste que la he hecho en las tres ediciones. Y creo que eligen los concursantes en función de lo que puedan aportar como personajes al show, no por sus conocimientos de costura.
El jurado está compuesto por tres diseñadores (o modistos) que representan tres tipos de diseño diferentes: el modista con atelier que hace ropa a medida para sus clientas a la vez que hace de figurinista para espectáculos, la joven diseñadora que representa el color y que ya lleva tiempo dando guerra y el recién llegado, que lleva tiempo, pero que ha llegado para quedarse, que presenta colecciones en Nueva York y que ha conseguido vestir a Madonna y a Beyoncé.
Y si me preguntáis mi opinión, la verdad es que lo miro y me gusta, aunque lo encuentro un poco largo (son tres horas), salen diseñadores y talleres superchulos que no se ven en televisión y han conseguido que la costura esté más de moda.